miércoles, 30 de diciembre de 2009

CASTAS Y ENCASTES

las ganaderías dedicadas a la cría y selección de toros bravos aparecen organizadas como tales a principios del siglo XVIII. En el origen del toro de lidia destacan varios troncos fundacionales o vacadas, de distinta ubicación geográfica y procedencia, a partir de las cuales y por selección a lo largo de casi tres siglos, se ha obtenido el toro de lidia actual.

La Bravura de los Grandes Ríos.
El origen de la cría y selección de reses de lidia está estrechamente ligado a los grandes ríos españoles. Todas las castas fundacionales fueron alumbradas en las grandes cuencas fluviales. En la cuenca del Ebro se desarrolló la casta Navarra; en la del Duero, la casta Morucha Castellana; en la del Tajo y sus afluentes, la de Toros de la Tierra; en la del Guadiana, la Jijona y en la cuenca del Guadalquivir, en su tramo final, las castas de Cabrera, Vistahermosa y Vázquez.
Castas Fundacionales
1. Casta Jijona y Toros de la Tierra: Finales del siglo XVI. Procedían de Ciudad Real, Albacete, montes de Toledo, riberas del río Jarama y Colmenar Viejo en Madrid.
2. Casta Navarra: Finales del siglo XVII. Procedían de Navarra y de términos de la orilla izquierda del Ebro en Zaragoza
3. Casta Morucha Castellana: Principios del siglo XVIII. Procedían de El Raso de Portillo (Valladolid) y, genéricamente, de la cuenca colindante del río Duero
4. Casta de Cabrera: Mediados del siglo XVIII. Procede de Utrera (Sevilla). Formada a través de compras de ganado realizadas a los cartujos o dominicos de Jerez de la Frontera o de Sevilla.
Del mismo tronco frailero surgieron las ramas de Gallardo (del Puerto de Santa María, con posible cruce con reses de casta navarra), Espinosa (de Arcos de la Frontera, con incorporación de reses de Salamanca) y Freire (Alcalá del Río).
5. Casta Vazqueña: Mediados del siglo XVIII. Originaria de Utrera (Sevilla). Del mismo origen que la casta Cabrera, a la que a finales del siglo XVIII se incorporaron reses de Casta Vistahermosa.
6. Casta Vistahermosa: Segunda mitad del siglo XVIII. Originaria de Utrera (Sevilla) y formada con reses de los Hermanos Rivas y otras de origen desconocido que, seguramente, procedían de diezmos.
Lineas y Encastes Actuales
De las seis castas fundacionales anteriores procede todo el ganado de lidia que tenemos en nuestros días. En las ganaderías de la U.C.T.L. han desaparecido las reses descendientes en pureza de las castas Navarra, Jijona y de la Tierra y Morucha.
En la actualidad, desde el punto de vista genético, se pueden distinguir 28 líneas distribuidas según dos criterios fundamentales:
• Líneas/encastes de origen puro (10) que se ha mantenido hasta nuestros días y cuyo nombre aparece en color rojo en la relación que sigue.
• Líneas/encastes de origen diverso (18) que a través del trabajo de selección de sus ganaderos han fijado y transmitido características morfológicas y de comportamiento propios, a pesar de su diverso origen o proceder de cruces. Hoy en día se pueden distinguir genética y en buena medida morfológicamente las siguientes líneas o encastes, algunos de ellos en peligro de extinción:

ORIGEN CABRERA (1 línea)

Toro con sangre de origen Cabrera de la ganadería de D. Eduardo Miura
1- MIURA:
• Origen: La ganadería de Miura tiene diversas procedencias en su formación: Gil Herrera, Alvareda y Jerónima Núñez de Prado.
• Evolución Gil Herrera: Antonio Gil Herrera tenía ganado comprado a Gaspar Montero, que antes fueron de Gallardo. Gil Herrera vende a Juan Miura Rodríguez algo más de 200 vacas el 15 de mayo de 1842.
• Evolución Alvareda: José Luis Alvareda (origen Gallardo) vende a Juan Miura 200 vacas y 168 machos el 26 de julio de 1849.
• Evolución Núñez de Prado: A través de la compra realizada por Juan Miura a Jerónima Núñez de Prado, heredera de su hermana Soledad y que estuvo casada con José Rafael Cabrera, adquiere la sangre de cabrera. Fueron dos compras en 1850 y 1852.
Toro con sangre de origen Cabrera de la ganadería de D. Eduardo Miura La familia Miura emplea 2 sementales de Arias de Saavedra (origen Vistahermosa) en 1854, y un toro de la ganadería de Pérez Laborda (de casta Navarra) en 1859.

ORIGEN GALLARDO (1 línea)

Toro con sangre de origen Gallardo de la ganadería de Pablo-Romero
2 - PABLO-ROMERO:
• Origen: muy diverso con aportaciones de sangre de Gallardo, Cabrera, Vázquez y Jijona. Hay dudas sobre posibles aportaciones de sangre Navarra. Toro con sangre de origen Gallardo de la ganadería de Pablo-Romero
• Evolución: La sangre de Gallardo es considerada como una casta propia por diversos tratadistas (aunque procede de la casta de Cabrera): Vacada del convento dominico sevillano de San Jacinto en el siglo XVIII, Marcelino Bernaldo de Quirós y Gallé (1762), Francisco Gallardo y hermanos (1792), sociedad creada por D. José Luis Alvareda y D. Pedro Echeverrigaray (1840) La parte de Echeverrigaray pasa a: Sánchez-Bazo (1842), Martínez Azpillaga (1846), Larraz (1862), Duque de San Lorenzo (1864), Bermúdez Reina (1871), Rafael Laffitte Castro (1872), Carlos Conradi y Felipe de Pablo y Romero (1885).
Antes de llegar la ganadería a la familia Pablo-Romero Rafael Laffitte compró a Benjumea (que tenía sangre Vazqueña). También Laffitte tuvo sangre Jijona, procedente de vacas de Rafael José Barbero que se cruzaron con sementales de origen Cabrera.

ORIGEN VÁZQUEZ (2 líneas)

Toro de origen Vazqueño. línea Prieto de la Cal, de la ganadería de D. Tomás Prieto de la Cal
3 - CONCHA Y SIERRA:
• Origen: Buena parte de la ganadería de Vicente José Vázquez es vendida, a la muerte de éste, a Francisco Taviel de Andrade, quien también adquiere reses vazqueñas de Castrillón. Fernando de la Concha y Sierra le compra la ganadería a Taviel en 1873.
4 - PRIETO DE LA CAL:
• Origen: Vicente José Vázquez (1780). Evolución: Rey Fernando VII (1833), Reina Gobernadora (1833), Duques de Veragua y Osuna (1835), XIII-XV Duque de Veragua (1849). Manuel Martín Alonso (1910), Juan Pedro Domecq y Núñez de Villavicencio (1930), Hijos-Salvador Domecq y Díez, José Enrique Calderón, Tomás Prieto de la Cal (1940).

ORIGEN VISTAHERMOSA (22 líneas)

Toro de origen Vistahermosa, línea Murube, de la ganadería de D. Fermín Bohórquez
5 - SALTILLO:
• Origen: Conde de Vistahermosa. Evolución: Salvador Varea (1823), Ignacio Martín, Pedro José Picavea de Lesaca, Vda. de Lesaca (1830), José Picavea de Lesaca (1850) y Marqués de Saltillo (1854).
6 - URCOLA:
• Origen: Conde de Vistahermosa. Evolución: Barbero de Utrera (1823), Arias de Saavedra (1836), J. Núñez de Prado (1869), T.C. Núñez de Prado (1883), Francisco Pacheco y Núñez de Prado (1889), José Antonio Adalid (1896) y Félix Urcola (1904).
7 - MURUBE:
• Orígen: Conde de Vistahermosa. Evolución: Barbero de Utrera (1823), Arias de Saavedra (1836), Dolores Monge, viuda de Murube (1863), Joaquín Murube (1884), Carmen de Federico (1917)). Toro de origen Vistahermosa, línea Murube, de la ganadería de D. Fermín Bohórquez
8 - ANTONIO PÉREZ:
• Origen: Joaquín Murube (1884). Evolución: Luis da Gama (1893) y Antonio Pérez-Tabernero de San Fernando (1911). En la formación de la ganadería de Antonio Pérez-Tabernero interviene también un semental de Parladé llamado Azulejo, así como vacas de Gamero-Cívico compradas en 1919 y vacas de la Marquesa de Tamarón, a quien volvería a comprar vacas en 1921.
9 - CONTRERAS:
• Origen: Viuda de Murube (1863). Juan Contreras y Murillo (1907))
10 - IBÁN:
• Orígen: vacas de Contreras vía Juan Contreras (1907). Evolución: Fernando Sánchez-Rico (1920), Jerónimo Díaz Alonso (1929) quien aumentó su ganadería con reses de Vicente Martínez de origen Jijón, Manuel González Martín (1939) y Baltasar Ibán (1957) quien incorporó sementales de origen Juan Pedro Domecq y Díez en los años 70.
11 - SANTA COLOMA-BUENDÍA:
• Origen: Dolores Monge, vda. de Murube (1863). Evolución: Felipe Murube (1884), Eduardo Ibarra (1885), Manuel Fernández-Peña (1904), Conde de Santa Coloma (1905) quien compra posteriormente buena parte de la ganadería del Marqués de Saltillo y Joaquín Buendía (1932)
12 - ALBASERRADA:
• Origen: El marqués de Albaserrada compra en 1.912 a su hermano el conde de Santa Coloma, una parte de su vacada en la que predominaba el origen Saltillo.
13 - GRACILIANO PÉREZ-TABERNERO:
• Origen: Conde de Santa Coloma (1905) y Graciliano Pérez-Tabernero (1920).
14 - COQUILLA:
• Origen: Conde de Santa Coloma (1905) y Francisco Sánchez "Coquilla" (1916) quien además compra reses al marqués de Albaserrada.
15 - CUADRI:
• Origen: En 1928 forma la ganadería José María Lancha Vázquez con vacas y sementales de Juan Belmonte. Más tarde añade un lote de Esteban González-Camino, formado con diversos orígenes como Félix Suárez, Santa Coloma y Curro Molina (origen Urcola). En 1954 Lancha vende la vacada a Celestino Cuadri Vides, que elimina todo lo procedente del cruce y conserva sólo lo de Santa Coloma.
16 - VILLAMARTA:
• Orígen: Dolores Monge, vda. de Murube (1863). Evolución: Felipe Murube (1884), Eduardo Ibarra (1885), José Carvajal (1896) y Marqués de Villamarta (1914). El Marqués de Villamarta añade con posterioridad reses de muy diversas procedencias, como Murube, Urcola, Medina Garvey (origen Vázquez), Parladé y Santa Coloma.
17 - NÚÑEZ:
• Origen: Eduardo Ibarra (1885). Evolución: Fernando Parladé (1904), Manuel Rincón (1908), Antonio Urquijo (1925), Indalecio García Mateo (1928) y Carlos Núñez (1938). Carlos Núñez engrosa su vacada con reses de Mora Figueroa y en 1941 compra también al Marqués de Villamarta.
18 - GAMERO-CÍVICO:
• Origen: Fernando Parladé (1904) y Luis Gamero-Cívico (1914)
19 - GARCÍA PEDRAJAS:
• Orígen: Fernando Parladé (1904). Evolución: Francisco Correa, Félix Moreno Ardanuy (1915) y Antonio García Pedrajas (1918)
20 - CONDE DE LA CORTE:
• Origen: Dolores Monge, vda. de Murube (1863). Evolución: Felipe Murube (1884), Eduardo Ibarra (1885), Fernando Parladé (1904), Marquesa Viuda de Tamarón (1911) y Conde de la Corte (1920).
21 - ATANASIO FERNÁNDEZ:
• Origen: Conde de la Corte (1920) y Atanasio Fernández (1930)
22 - JUAN PEDRO DOMECQ:
• Origen: Conde de la Corte (1920) e Hijos de Juan Pedro Domecq (1937). El origen de esta ganadería fue puro de casta Vazqueña, vía Duque de Veragua, pero con posterioridad se eliminó este origen casi en su totalidad y se formó de nuevo en 1930 con dos lotes de eralas y cuatro sementales del conde de la Corte. En 1937 se anuncia a nombre de Hijos de Juan Pedro Domecq, y es aumentada con reses de Mora Figueroa y sementales de Gamero-Cívico y del Conde de la Corte. Juan Pedro Domecq y Díez se deshizo de todo lo puro de Veragua y la mayoría del cruce Veragua-Conde de la Corte. En 1939 compra más hembras al Conde de la Corte.
23 - TORRESTRELLA:
• Origen: Alvaro Domecq Díez compra en 1.954 la ganadería de Salvador Suárez Ternero, anunciándola Valcargado. En 1956 compra machos y hembras a Francisco Chica y hembras a Carlos Núñez. En 1957 elimina todo lo procedente de Salvador Suárez y anuncia su ganadería como Torrestrella. Esta línea tiene un origen muy diverso, con reses de Francisco Chica, Carlos Núñez, Jandilla (Juan Pedro Domecq) y un mínimo porcentaje de sangre de Veragua.
24 - MARQUÉS DE DOMECQ:
• Origen: El Marqués de Domecq compra machos y hembras en 1951 a Juan Pedro Domecq y a sus hermanos. Posteriormente compra reses al marqués de Contadero quien a su vez había comprado al Conde de la Corte y a la marquesa de Tamarón.
25 - MARÍA ISABEL IBARRA:
• Origen: Se formó la línea con origen puro del Marqués de Domecq en 1967.
26 - OSBORNE:
• Origen: de la partición de la ganadería de Juan Pedro Domecq Núñez de Villavicencio, el lote perteneciente a Pedro Domecq Solis es vendido a Luis de la Calle. Este ganadero se lo vende en 1948 a Antonio Jiménez, a quien compra José Luis Osborne Vázquez en 1.952.

CRUCES DE VÁZQUEZ Y VISTAHERMOSA (2 líneas)

Toro procedente del cruce de la casta Vistahermosa con la Vazqueña, línea Vega-Villar, de la ganadería de Barcial
27 - HIDALGO-BARQUERO:
• Orígen: Línea formada por el canónigo Diego Hidalgo-Barquero en 1843 al comprar y cruzar reses de origen Vistahermosa y Vázquez. Creó un toro con señas de identidad peculiares. Posteriormente Hidalgo-Barquero compró a Francisco Bueno ganado puro de origen Vistahermosa.
28 - VEGA-VILLAR:
• Origen: Línea formada por José Vega en 1910 con vacas de Veragua (origen Vázquez) y sementales de Santa Coloma (origen vistahermoseño). En 1914 pasa la vacada a manos de Francisco y Vitorio Villar.

fuente: union de criadores del toro de lidia

CITAS

Los caballos nunca dicen 'no'. Ellos dicen 'esto es demasiado'. Si pides mucho, y el caballo no está preparado para hacerlo, lo mejor es pensar con lógica y encontrar el porqué no puede hacer lo que le pides"

(George Theodorescu)

TOROS Y CAMPO EN LA PINTURA

























































































María José Garcia Barrientos
Da sus primeros pasos artísticos a temprana edad dado que siempre le fascinó el mundo de la pintura. Se inició en la Escuela de Artes y Oficios “ADELARDO COVARSÍ” de Badajoz, donde aprendió la técnica del dibujo , trabajando a sanguina y carboncillo. Posteriormente se introdujo en la técnica del óleo en el estudio del pintor extremeño “VAQUERO POBLADOR” . En la década de los noventa complementa su formación en el estudio de la pintora “ MARIA TERESA ROMERO, con ella se introduce en la técnica del retrato, bodegones y paisajes.
Su entorno pictórico se centra básicamente en la esencia del campo bravo, sus faenas, rincones, cortijos, patios y jardines. Disfruta captando la esencia de las tradiciones y las plasma con maestría en escenas del toro bravo en el campo así como faenas de acoso y derribo y toreo.
Sus oleos son retazos de la dehesa, con la que vive íntimamente ligada, y de la que ha sabido plasmar sus luces y sombras en sus rincones de cortijos, en los que proliferan rejas, puertas, flores, detalles y el color albero que impregna sus cortijos los dota de una extraordinaria luz.
En la actualidad imparte clases en su estudio de Badajoz.

martes, 29 de diciembre de 2009

EXTREMADURA

SENTIMIENTO MORANTISTA (II)







fuente: internet

LAS CABALLERIZAS REALES DE CORDOBA VOLVERAN A TENER ESPECTACULOS ECUESTRES EN 2010


Según declaraciones de Córdoba Ecuestre y del primer teniente de alcalde del Ayuntamiento D. Rafael Blanco, las Caballerizas Reales será el escenario donde desde el próximo mes de marzo se celebrarán espectáculos ecuestres con carácter permanente, considerando que de esta forma se afianza a Caballerizas Reales como un espacio para el caballo, concluyendo así con la polémica que suscita el plan de usos del edificio.

Así mismo y según el Sr. Blanco podría celebrarse en esta ubicación la feria Cabalcor en mayo de 2010, así como los espectáculos ecuestres que se vienen realizando en verano en el Alcázar de los Reyes Cristianos, organizados por Córdoba Ecuestre y el Consorcio de Turismo de Córdoba y que es una oferta muy atractiva para los turistas en las
noches de la ciudad. Esta es una aspiración por la que lleva años luchando el sector del caballo de Córdoba para que el edificio que Felipe II mandó construir en el siglo XVI a fin de albergar caballos, cumpla la finalidad para la que fue construido.
fuente: ociocaballo.com

domingo, 27 de diciembre de 2009

COMO MEDIR EL CABALLO PARA SABER LA TALLA DE NUESTRO EQUIPO.

A la hora de adquirir el equipo necesario para practicar la equitación o enganche con caballos es necesario tener en cuenta unas ciertas medidas para poder encontrar la talla correcta para su animal.



A - Longitud desde la parte superior de la boca (comisura de los labios), pasando por detrás de la orejas, sobre la nuca, hasta la otra parte superior de la boca.
B - Contorno de la nariz.
C - Contorno del pecho (perímetro de la cincha).
D - Longitud desde la parte posterior del sillín hasta la base de la cola.
E - Longitud del caballo desde el pecho hasta la nalga.
F - Altura a la cruz.

fuente: yeguasycaballos.com

sábado, 26 de diciembre de 2009

CITAS


La doma no excluye la libertad. La crea. Un hombre a caballo, un lazo doble, dos corazones, un sólo pensamiento. El animal, dueño de sus facultades, ágil, fiero, libre, unido al ser humano y formando con él una única entidad, debe seguir siendo libre, fiero y ágil, siempre dueño de sus facultades. Esta larga y paciente educación recíproca, en que pronto es imposible distinguir el alumno del profesor, alcanza su punto culminante en la obra de arte que representa un caballero cabal. Las etapas de este proceso son el desarrollo de su fuerza física que permite al caballo soportar una carga, aprecio mutuo que lleva a la obediencia e intercambio sutil de comunicaciones invisibles. La armonía concertada de los movimientos, alcanzada gracias a la ambición, al trabajo, y no sin pena, es el objetivo. La equitación roza las fronteras del arte, creando una obra maestra constantemente renovada, puesto que sólo dura un instante. La Naturaleza fija las leyes de este arte, porque la potencia y la libertad de movimiento son dadas al caballo por la Naturaleza, pero debe recobrarlas a pesar del peso del caballero. El caballo no ha de ser un esclavo que lleva a su amo, sino un bailarín que evoluciona y se desliza con él. Doma es una palabra de resonancia dura, un término mal empleado. La Doma es la vuelta a la libertad.

(Hans- Heinrichisenbart)

ARABES,HIJOS DEL DESIERTO (II)










FUENTE: INTERNET

viernes, 25 de diciembre de 2009

DETECCION DE ENFERMEDADES



En numerosas ocasiones resulta muy fácil ver que un animal está enfermo: muestra un estado abatido y triste, ojos inexpresivos, cabeza baja y color apagado...Pero debemos darnos cuenta de que algo falla antes de que su estado se muestre de forma tan obvia.
A continuación listamos algunas de las señales que nos facilitará nuestro caballo para indicarnos que no se encuentra bien, preste atención a ellas porque pueden prevenir una enfermedad grave:
• Respiración y/o pulso acelerados: tenga en cuenta que la respiración de un caballo sano ronda entre las 8 y las 12 inspiraciones por minuto y que su pulso aproximado es de 36-42 latidos por minuto.
• El caballo se tumba en el suelo.
• Se queda quieto y se niega a andar.
• Sus heces son pequeñas, líquidas o de un color extraño; o bien su orina es de un color extraño.
• Cojea: las cojeras son fáciles de ver, pero no lo es tanto el determinar en qué extremidad tiene el problema. Para ello deberá examinar cada una de ellas y ver si alguna está caliente, si tiene alguna herida o algún objeto enganchado en la herradura. Además haremos trotar al caballo, sabiendo que:
o Si la cojera está en las extremidades delanteras, bajará la cabeza al cargar el peso sobre la mano sana y la subirá al pisar con la mano enferma.
o Si la cojera está en las posteriores la cadera del pie afectado tenderá a levantarse más.
FUENTES: INTERNET Y CENTRO VETERINARIO SEGOVIA

jueves, 24 de diciembre de 2009

CARTELES DE HIPICA










FUENTE: INTERNET

“ABHA QATAR” GANA LA TRIPLE CORONA EN EL CTO DEL MUNDO DE PARIS




El potro de Pura Raza Árabe “Abha Qatar” ha brillado en el Campeonato del Mundo de Caballos Árabes organizado en París. En la competición celebrada entre el 4 y 6 de diciembre, disputada en el marco del Salón del Caballo de la capital francesa, “Abha Qatar” ganó la medalla de oro con la que conquistó el título de la Triple Corona. Otro ejemplar español, “Shanghai E.A.”, también gustó mucho y consiguió acabar en cuarta posición. Aunque la verdad, que el resultado no ha pillado a nadie por sorpresa, porque tanto “Abha Qatar” como “Shanghai E.A.” llegaron a Francia como favoritos después de que ya hubieran sido proclamados campeón y subcampeón respectivamente en el Campeonato de Europa.

“Abha Qatar”, criado en la ganadería mallorquina de Ses Planes y perteneciente ahora a la ganadería saudí Al Mohamadia Stud, destacó desde el principio en su clase de potros de uno a tres años. Por su parte, “Shanghai E.A.”, propiedad de la yeguada Equus Arabians de Albert Sorroca, fue segundo en la suya, por detrás de “Maharaja HDM”.

En la final, “Abha Qatar” fue el mejor para cinco de los siete jueces, y el segundo y el tercero para los otros dos. Este ya es el segundo título consecutivo en el Campeonato del Mundo conseguido por un potro de la yeguada balear, después del obtenido el año pasado en la categoría de potras por “Abha Palma”, también perteneciente a Al Mohamadia Stud. Gracias a este nuevo oro, fue proclamado ganador de la Triple Corona, distinción que reconoce al ejemplar que consiga en una misma temporada los títulos de campeón de Europa, del Mundo y de la Copa de Naciones.

La vigente campeona de Europa “Kwestura” perteneciente al jeque emiratí Ammar Bin Humaid Al-Nuaimi, ganó el oro en la categoría de yeguas. Ya en la categoría de sementales, “Royal Colours” nacido en las instalaciones estadounidenses de Sherry I.Mathew Zischau y propiedad del Dubai Arabian Horse Stud fue el ganador.




fuentes: radiohipica y youtube

miércoles, 23 de diciembre de 2009

VOCABULARIO TAURINO (A)

ABANICAR: Antiguamente se aplicaba a un movimiento del capote a dos manos, corriendo ante el toro para sacarlo de la suerte de varas. Hoy se emplea mucho con la muleta como remate o adorno, de modo que la res se quede parada y el diestro termine con un desplante.
ABANIQUEO: Acción y efecto de abanicar con el capote.
ABANTO: Toro de salida distraída, sin galopar, trotando o al paso, que procura irse enterando del medio en el que se encuentra, barbeando tablas, indiferente a la pelea.
ABIERTO: Se dice de la res que se encuentra más cerca de los medios que de las tablas.
ABOCHORNADO. El toro vencido en una pelea, al que se le aparta de la piara en el campo cuando se retira.
ABONADO. Persona que ha tomado un abono.
ABONARSE. Adquirir una persona, mediante pago, el derecho a presenciar un número determinado de festejos con entradas o una tarjeta de abono.
ABONO. Conjunto de aficionados que asisten a los festejos siempre en la misma localidad. / Derecho de los mismos para adquirir la localidad de siempre.
ABOYADO. Finca rústica o terreno cerrado, destinado al mantenimiento del ganado vacuno.
ABRASADO. Se decía, en sentido humorístico, del ganado, supuestamente bravo, que era condenado a banderillas de fuego por su mansedumbre en la suerte de varas.
ABREVADERO. Terreno con agua que permite beber al ganado.
ABREVAR. Dar de beber al ganado.
ABREVIAR. Realizar el diestro una faena breve y corta; ya sea porque las condiciones del toro impiden el lucimiento o porque no quiere torear.
ABRIR. Hacer que el toro se aparte de la barrera para continuar lidiándolo. También se dice que abre plaza el primer toro que sale del toril en la corrida.
ABRIRSE. Hay toros que se abren un poco al vaciarlos, sin ser un síntoma de mansedumbre, sino una condición que seguramente ya han apuntado en la lidia y que son ideales para el torero de escasos resortes físicos pues permite, entre muletazo y muletazo, desahogarse, incluso ganarle un paso para "ir a buscarlo" y ligarle los pases a gusto.
ABROCHADO. Dícese del toro con las puntas de los cuernos apretadas o cerradas.
ABRONCAR. Cuando el respetable llega al máximo de la descalificación contra algunos de los protagonistas del evento taurino.
ABUCHEAR. Descalificación por parte de los tendidos, más suave que abroncar.
ABUCHEO. Acción de abuchear el público.
ABUELO. Designación despectiva de los aficionados aplicada a los toreros viejos.
ABUEYADO. La res vacuna con aspecto de buey.
ABURRIDERO. La plaza de toros cuando la corrida va saliendo al revés.
ACABARSE EL TORO. Aplomarse el toro y no dar ya más juego.
ACABESTRAR. Acostumbrar a las reses al cabestro.
ACACHETAR. Rematar las reses con el cañete o cachetero.
ACAIRELAR. Adornar con caireles el traje de luces.
ACALAMBRADO. El toro cuando sufre calambre.
ACALAMBRARSE. Contraerse los músculos a causa de un calambre. Lo puede padecer el diestro, la res y el caballo.
ACAPACHADO. Toro de astas con tendencia marcada a capacho.
ACARAMELADO. Toro de color rubio rojizo como el color caramelo claro. / En el cuerno, coloración del cuerno que se presenta en toda su extensión, adquiriendo tonalidad más oscura en la punta.
ACARNERADO. Referido al toro, cuando presenta arqueada la parte delantera de la cabeza, y la inserción de las astas es más trasera de lo normal.
ACCIÓN DEFENSIVA. La del toro cuando hurta el cuerpo a los objetos que se le aproximan, pudiendo levantar la cabeza para taparse.
ACCIÓN OFENSIVA. Cuando acomete, humillando la cabeza para tirar una cabezada.
ACERCARSE AL TORO. La acción de colocarse muy próximo al astado para ejecutar cualquier suerte. Cuando el animal está moribundo la distancia se convierte en camama.
ACERICO. Almohadilla que sirve para clavar en ella alfileres o agujas.
ACERO. La espada de matar del diestro. En el matadero, la chaira para afilar.
ACIAL. Utensilio para sujetar los toros por el hocico.
ACICATE. Espuela que solo tiene una punta de hierro y en ella un rodetillo a tope para que no penetre demasiado al clavarla en el caballo.
ACIÓN. Correa del estribo en las sillas de montar. Los picadores la llevan unida a la barra de la silla para aumentar la seguridad.
ACLIMATACIÓN. La acción y efecto de aclimatarse las reses al nuevo elemento natural tras los traslados.
ACOCEADOR. El toro pusilánime que da coces.
ACOCOTAR. Acogotar.
ACOCHINADO. Toro muy gordo y recortado, que en sus formas parece un cochino cebado.
ACOGOTAR. Matar con herida o golpe dado en el cogote.
ACOGOTARSE. Herirse el buey en el cogote.
ACOLCHAR. Poner algodón, lana, cerda, pluma o seda cortada entre dos telas y depués bastearlas. Se emplea para algunas prendas toreras.
ACOLLARAR. Poner los collares a los cabestros. También le llaman los mayorales alambrar y ponerles los cencerros.
ACOMETER. El toro embiste, ataca o acomete a los engaños y acude pronto al cite.
ACOMETIDA. Arranque brusco y violento del toro sobre el bulto.
ACOMETIVIDAD. La impronta para acudir, la bravura y la querencia pronta de la res para el castigo, según los mayorales.
ACOMODADOR. Persona que en las plazas de toros y otros espectáculos, la persona que indica al público los asientos que deben ocupar.
ACOMPAÑAR. Parear cada toro dos banderilleros de cada cuadrilla. / También cuidar como apoderado de los intereses profesionales del torero. / Figuradamente, se dice del balanceo del cuerpo del diestro cuando torea de capa, incluyendo los brazos y las piernas.
ACONCHADO. Toro que busca el abrigo de las tablas para defenderse, colocándose de costado a la barrera.
ACONCHARSE. Cuando el toro se recuesta completamente de un costado en la barrera.
ACOPLARSE. Cuando el diestro lidia conforme a las condiciones de la res.
ACORDARSE. Recordar la res la tienta. / Se dice cuando el toro trae malas intenciones.
ACORNAR. Cuando el ganado vacuno se embiste testuz contra testuz. Acornear.
ACORNEAR. Dar cornadas.
ACORRALADO. Toro que se arrima a las tablas por miedo o por falta de acometividad. / Se dice del torero que está atrapado en un terreno comprometido, del que le resulta difícil salir airosamente.
ACORRALAR. Cortar al toro todas las salidas. Encerrar o meter el ganado en el corral.
ACORTAR. En Colombia, recoger o reducir la muleta o el capote para aminorar el engaño con que se incita al toro.
ACOSADOR. Cada uno de los jinetes que, formando la pareja llamada collera, realizan el acoso de la res en las faenas taurinas de derribo y de la tienta en campo abierto.
ACOSAMIENTO. Acción y efecto de acosar a la res los garrochistas. Acción de correr al toro en la plaza o coso. Acoso.
ACOSAR. Meterse un jinete en medio de una torada persiguiendo e incitando a una res hasta cansarla, generalmente como preliminar de un derribo y tienta. Cuando el toro llega a la proximidad del bulto sin llegar a tocarlo en su persecución.
ACOSO. Acosamiento.
ACOSÓN. Acción de acometer el toro al diestro o al caballo sin llegar a tocarlos. / Revolcón que da el toro al diestro sin hacerle daño.
ACOSTADO. Cuando el astado se echa al suelo a morir después de haber sido estoqueado.
ACOSTAMIENTO. Tendencia del toro a inclinarse a un lado más que al otro al embestir. / Acción y efecto de acostarse.
ACOSTAR. Derribar el toro al caballo.
ACOSTARSE. Se dice que el toro se acuesta cuando al embestir se inclina más a un lado que al otro de la dirección que sería la recta y normal de su acometida.
ACTO. Trasladado al léxico taurino por los revisteros del mundo del teatro, se utiliza para indicar la división de la corrida en actos, tantos como reses lidiadas.
ACTUACIÓN. Acción y efecto de actuar los toreros en público.
ACTUANTE. Persona que interviene durante la lidia.
ACTUAR. Torear o intervenir alguna de las personas que componen el cartel de toros.
ACUADRILLAR. Formar y juntar cuadrillas de toreros; mandarlas un diestro.
ACUARTILLAR. Doblar con excesos las caballerías las cuartillas cuando andan, por llevar mucho peso o por debilidad. Se puede aplicar a los caballos de los picadores.
ACUCHAR. Cuando el toro topa o empuja a los toreros, pero sin llegar a empuntar.
ACUCHILLADOR. El espada que recurre a los bajonazos para pasaportar al toro.
ACUDIR. Cuando el toro se dirige con prontitud al lugar donde se le cita.
ACUDIR AL CASTIGO. Arrancarse la res al picador que le está citando.
ACULADO: A la hora de matar es difícil en esta situación, ya que el toro que toma esta posición y actitud de refugio no suele iniciar ningún movimiento hacia la muleta en el cite y el matador deberá emplear una suerte de recurso para terminar con él, como entrar a matar a paso de banderillas, con ligero cuarteo, pero también se puede pegar al toro a las las tablas y matar al volapié pasando el torero por las afueras...
ACULAR. Hacer que un animal quede arrimado por detrás a alguna parte. Arrimar o pegar el toro los cuartos traseros a la barrera, puertas o rincones de los corrales, quedando el cuerpo perpendicular a ellas.
ACULARSE. Arrimarse el toro a la barrera por los cuartos traseros, quedándose perpendicular a ella. Sinónimo de apencarse y recularse.
ACUSAR. Hacer extraños las reses cuando salen al ruedo desde el toril.
ACUSAR EL CASTIGO. Reflejar el animal la contundencia de la lidia.
ACHANTARSE. Resignarse el público cuando el espectáculo es un fraude.
ACHISPADO. La res con el pelo lleno de manchas más pequeñas que el salpicado.
ACHISPARSE. Cuando salía el toro de lidia con casta y poder, los aficionados decían que los matadores se preparaban de esta forma para mostrase valientes en las corridas duras.
ACHUCHAR. Acción del toro de intentar hacer tropezar al diestro en su embestida, o por retraso de éste en la ejecución de la suerte, o por ganar el toro su terreno al torero, pero sin llegar a tocarle, o si le tropieza, sin derribarle a tierra.
ACHUCHÓN. Acción de achuchar el toro al diestro. Empujón.
ADEHESAMIENTO. Adehesar una finca para que pasten las reses bravas.
ADEHESAR. Convertir en dehesa la tierra de labor para ser finca donde pasten los toros de lidia.
ADELANTADO. Se dice del toro precoz en su desarrollo.
ADELANTAMIENTO. Acción y efecto de adelantarse las reses en su crecimiento.
ADELANTAR. Fomentar el desarrollo físico del becerro y novillo para que tenga más trapío del que debiera corresponderle por su edad.
ADENTROS. Es el terreno comprendido por un tercio del radio imaginario más próximo a las tablas, en que se divide el ruedo. Se considera el terreno del torero. Se denomina también el terreno de "las tablas".
ADIESTRAR. Hacer diestro, enseñar, instruir, amaestrar, domar a un animal.
ADMINISTRACIÓN. La Empresa de una plaza de toros.
ADORNAR. Esmerarse el torero en la lidia, introduciendo algún desplante o gallardía en los lances, al margen de la ejecución de las suertes.
ADORNO. Desplante al margen de la ejecución de la suerte.
ADVERTENCIA. Observación, indicación de carácter práctico que, en forma muchas veces de regla o precepto, da el autor de una obra para la aplicación de las técnicas o actividades de que trata.
AFAROLADO. Lance en que el diestro se pasa el engaño por encima de la cabeza. Es uno de los pases de adorno.
AFEITADO. Acción y efecto de despuntar los cuernos a los toros de lidia, arreglando y disimilando la operación con el fin de aminorar el riesgo de los toreros. Además de cortar los cuernos, se recortan los pelos del testuz para disimular la merma en la dimensión de las astas, de ahí el vocablo.
AFEITAR. Cortar los cuernos al astado. Tomó auge en la década de los años 40 de este siglo y constituye una violación del Reglamento. A su acción y efecto se le denomina afeitado.
AFEITE. Toda influencia ejercida sobre el astado, por medios mecánicos o químicos que le reste peligrosidad en la lidia.
AFICIÓN. Conjunto de personas aficionadas a un espéctaculo, sobre todo al taurino.
AFICIONADO. El que siente entusiasmo por el espectáculo taurino y el que entiende del mismo.
AFILADA. Tipo de señal en la oreja de la res. Corte con desprendimiento de sustancia que parte del centro del borde superior de la oreja y alcanza la punta.
AFINAR. Refinar, por la selección, el tipo o la bravura de los toros.
AFLIGIRSE. Cuando el torero se siente apurado ante el astado durante la lidia por falta de recursos o por la condición adversa de la misma.
AFORO. Capacidad total de las localidades de un recinto para el espectáculo público, como el coso.
AFUERAS. Terreno hacia los medios de la plaza. Suele ser el del toro. Se denomina también "los medios".
AGALGADO. Dícese del toro zancudo y con poca barriga, galgueño.
AGARGANTILLADO. En el campo de Salamanca se denomina así al toro con collar claro o blanco. También se llama de esta forma al toro que tiene poca papada.
AGARRADA (TENER BIEN). Cuando el piquero pincha bien a la res se dice que la ha agarrado bien.
AGARRAR. El poner la vara el picador a la res brava.
AGARRAR CARNE. Acción del picador al cargar el toro con los cuernos y hacer presa con ellos, es decir, agarrar carne el picador en el toro, y éste cuando cornea el cuerpo del caballo.
AGARRARSE. Acción del picador que asegura el puyazo y aprieta la suerte en el momento de cargar el toro.
AGARROCHADO. El toro embravecido e irritado.
AGARROCHADOR. El que agarrocha. Agarrocheador.
AGARROCHAR. Herir a los toros con garrocha u otra arma semejante.
AGARROCHEADOR. Agarrochador.
AGARROCHEAR. Agarrochar. Herir con garrochas. Vocablo anticuado.
AGOSTADERO. El lugar de la dehesa donde se lleva el ganado durante los meses de verano para mitigar mejor los efectos del calor.
AGOTAMIENTO. Acción y efecto de agotar o agotarse el astado y el diestro, o el caballo del rejoneador.
AGOTARSE. Perder las energías o fuerzas los que actúan en el ruedo.
AGRADAR AL PÚBLICO (TRATAR DE). Cuando el diestro actúa atendiendo más al deseo de agradar al público que a como lo requiere el astado.
AGREGADO. Picador que la empresa de la plaza contrata como adscrito a las cuadrillas propias de los matadores para actuar como reserva. Suelen ser dos por corrida.
AGREMÁN. Labor de pasamanería de cinta, usada para adornar y guarniciones, que lleva el vestido de torear.
AGRESIVIDAD. Acometividad.
AGRESIVO. Dícese del toro que acomete con fuerza y prontitud al diestro, por lo que resulta molesto y peligroso. / Forma en que se muestra el público, en ocasiones, con los lidiadores.
AGUANTAR. Estoquear el diestro al toro, adelantando el pie izquierdo para citarlo, conservando la postura y resistiendo todo lo posible la embestida. / Cuando el espada, perfilado para la suerte suprema, se ve sorprendido por la acometida del toro y no deshace la igualada. / También se usa en el sentido de resistir el torero el parón del astado cuando está ejecutando una suerte, para obligarle a pasar.
AGUARDIENTE (TORO DEL). Toro que se corre por las calles para diversión. Se llama del aguardiente por la temprana hora en que se corre, pues es costumbre popular beber aguardiente para matar el gusanillo del madrugón.
AGUIJADA. Vara larga con una punta de hierro en un extremo, con que los boyeros pican a la yunta.
AGUJA. Vara de picar.
AGUJAS. Costillas que corresponden al cuarto delantero del animal./ Por extensión, dícese de la estocada en la cruz a la metida por lo alto de las agujas. Esta estocada hasta la bola está introducida hasta la cruz del acero. / Figuradamente, cuernos muy finos.
AGUJERO. Tipo de señal en la oreja de la res. Consiste en practicar un orificio en el pabellón auricular realizado con un "sacabocados". Si el agujero está unido con el borde por un corte se denomina agujero rasgado o agujero con raja corrida o agujero corrido. También llamado "taladro".
AHIGARADA. Señal de corte en la oreja de la res que recuerda la hoja de la higuera.
AHIJADO. En la fiesta de toros, lo era el más joven respecto al padrino que le acompañaba en la plaza para torear a caballo. / En el léxico ganadero, el becerro que es criado por la vaca / También, la operación que consiste en echar a las crías a las madres para identificar cual es la madre de cada una.
AHIJADOR. Vaquero que está con las hembras paridas para cuidarlas.
AHIJAR. Echar a las crías a las madres para identificar cada cría con su madre. También, echar una cría con otra vaca para que la adopte y críe.
AHOGAMIENTO. Acción y efecto de ahogar al toro en la suerte.
AHOGAR. En Colombia, figuradamente, citar muy de cerca al toro, consiguiendo que su embestida sea corta.
AHONDAR. Se aplica a la acción de hundir el estoque más de lo que hacía presumir la primera intención.
AHORMADO. El toro que lleva fija la cabeza y embiste en rectitud. Puede serlo por temperamento y puede quedar ahormado como consecuencia de la lidia en varas y engaños.
AHORMAR. Hacer por medio de la muleta o de otras suertes que el toro se coloque en disposición conveniente para ejecutar las suertes del toreo.
AHORRO. En el campo, el ganado que el propietario deja al personal para que viva en la dehesa.
AHUMADO. Cuando determinadas zonas del animal se presentan oscurecidas en capas uniformes más claras.
AIRE (DAR). Entre toreros, al recorrido o ámbito del engaño, le llaman dar aire a la capa o a la muleta.
AIREADO. Así llaman los mayorales a la res que tiene dañada la cabeza por enfermedad.
AJUSTARSE. Acomodarse en sus acciones y movimientos el diestro a los de la res cuando torea muy ceñido.
AJUSTE. Contrato que se establece entre el diestro y empresario. / Hay ajuste del torero cuando ejecuta muy ceñido las suertes.
ALABARDERO. Soldado armado de alabarda, que asistía como escolta a pie de la familia real en las corridas regias. Los alabarderos se situaban debajo del palco en el ruedo.
ALAGARTADO. Chorreado en verdugo poco señalado.
ALAMAR. Guarnición a modo de fleco típico de los trajes de torear.
ALAMBRADA. Cerco de alambres afianzados en postes que se utilizan en la dehesa.
ALAMBRAR. Poner los cencerros a la parada de cabestros.
ALAMBRE. Los mayorales denominan así al conjunto de cencerros y al ruido de los cabestros.
ALAMBRERA. Caballo del picador cuando los revisteros puntualizaban la pelea en varas y morían los caballos al ir sin protección.
ALANCEAR. En el toreo a caballo, matar los toros con lanza.
ALANO. Perro que por su fuerza y fiereza comenzó a usarse en la lidia durante el siglo XVI hasta el XIX, para sujetar por las orejas al toro, con el fin de que se le pudiera inmovilizar y desjarretarle entonces o para avivarle cuando era manso. En el campo los pastores los utilizaban para sujetar al ganado vacuno.
ALAR. En el campo salmantino, el conjunto de empalizadas o estacas que conducen al corral.
ALARDE. En jerga taurina, los desplantes que puede realizar el diestro a lo largo de la lidia para demostrar su dominio y facultades.
ALARGAR (EL PESCUEZO). Acción del toro peligroso cuando adelanta la cabeza al estirar el pescuezo, para coger el bulto.
ALARGAR (EL BRAZO). Acción de estirar el brazo el espada al entrar a matar.
ALARGARSE (LA CORRIDA). Prolongarse el festejo en la época en que está regido por el reloj el espectáculo.
ALAZÁN. Caballo de pelo parecido al color de la canela. / Por extensión, en la poesía taurina del XVII caballo.
ALBAHÍO. Toro de color blanco amarillento (típico de la raza Charolesa).
ALBARDA. Manta que se echa sobre el lomo debajo del aparejo en los caballos, yeguas.
ALBARDADO. Dícese del toro cuando los pelos del lomo, siendo de color más claro que el resto del cuerpo, están extendidos, dibujando la silueta de una albarda.
ALBARDILLA. Albarda pequeña provista de borrenes altos, que se usa para montar. Se ha utilizado por los picadores en plaza y actualmente viene a completar la montura.
ALBERO. Terreno albarizo. / Ruedo de la plaza de toros.
ALBOROTADOS (IR). Los mayorales llaman así al ir los toros mal encabestrados; también al ir descompuestos y no tomar los bueyes / Los toros que en el corral están soliviantados.
ALBOROTO (FORMAR UN). Formar un taco.
ALCANZAR. Cuando el toro llega hasta el bulto que corre delante de él.
ALCOHOLADO. Equivalente a ojinegro, apenas se usa en tauromaquia.
ALDIBLANCO. Dícese del toro cuando el pelo es blanco, de medio cuerpo hacia abajo, en toda su longitud.
ALDINEGRO. Dícese del toro cuando el pelo es negro, de medio cuerpo hacia abajo, en toda su longitud, incluso las patas.
ALEGRADOR. En plural, banderillas.
ALEGRAR. Animar al toro a la embestida.
ALEGRARSE (EL TORO). Encampanarse para atender al diestro y partir hacia él.
ALEGRE. Dícese del toro corretón, con alegría en la embestida / También se llama alegre al toreo ejecutado con menos serenidad, al ayudarse con desplantes o saltos el espada.
ALEONADO. Toro notablemente corpulento del tercio anterior.
ALEONARSE. Cuando el toro comienza, a los cinco años, a ponerse aleonado.
ALEOPARDADO. Toro cuya capa presenta lunares oscuros como las manchas del leopardo. En realidad se usa sobre todo para el caballo.
ALFANJE. Estoque. En el siglo XVII se usaba para desjarretar a los toros.
ALGARRADA. Fiesta que consiste en soltar un toro al campo para correrlo con una vara larga. También podría ser el encierro de los toros de lidia en el toril. También puede significar novillada.
ALGODÓN. Material con que se le cubrían al caballo los oídos para dar lanzadas el caballero. El peto del caballo pasó a ser de algodón moteado entre lonas, cuando dejó de emplearse el cuero de buey.
ALGUACIL. En las corridas de toros, agente ejecutivo a las órdenes del presidente del festejo.
ALGUACILILLO. Cada uno de los alguaciles que en las plazas de toros preceden a la cuadrilla durante el paseo, uno de los cuales recibe la llave del toril. El alguacilillo representa a la autoridad en el paseíllo, despeja la plaza y tiene funciones en el callejón.
ALIAS. Apodo o sobrenombre.
ALIMAÑA. Toro marrajo o peligroso.
ALIMÓN. Al alimón es un lance en el que los lidiadores, cogiendo cada cual uno de los extremos de un solo capote, citan al toro y lo burlan, pasándole la capa por encima de la cabeza. Suerte prácticamente en desuso.
ALIÑAR. Manera de preparar al toro sin adornos ni pretensiones artísticas.
ALIÑO. Acción y efecto de aliñar o aliñarse el diestro.
ALIÑO (FAENA DE). Cuando con la muleta se hace la faena así, por las condiciones del astado.
ALIRADO. Dícese de la cornamenta abierta y desarrollada, que recuerda por su forma una lira.
ALISAR. Acción de poner llana la superficie de la plaza de toros.
ALIVIARSE. Practicar una suerte defectuosamente para disminuir el riesgo.
ALIVIO. Acción y efecto de aliviarse el diestro, sobre todo en la suerte suprema.
ALIVIO (LOTE DE). Irónicamente se llama así a los toros difíciles, peligrosos o mansos que le han correspondido a un espada.
ALMOHADILLA. Cojincillo que se coloca en los asientos duros de las plazas de toros, donde suele alquilarse. / Relleno o acolchado en el vestido de luces.
ALMOHADILLA (TENER). (TENER ALMOHADILLA EL TORO). Cuando tiene muy prominente el morrillo.
ALMOHADILLAZO. Golpe dado con una almohadilla, ordinariamente arrojándola.
ALMOHADILLERO. Persona que hace o vende almohadillas. / Persona que alquila almohadillas a los asistentes a ciertos espectáculos.
ALOJAR. Apacentar ganado bravo en la dehesa.
ALTERNANTE. Los matadores que actúan juntos en una misma corrida, rivalizando en quites y muerte de las reses.
ALTERNAR. Tomar parte como matador, turnándose con otros, en una corrida. / Lidiar por primera vez un novillero en una corrida de toros, obteniendo así la categoría de matador.
ALTERNATIVA. Acto por el cual un matador de toros eleva a un novillero a la misma categoría, entregándole, al comienzo del último tercio, la muleta y el estoque para que ejecute la faena en su lugar.
ALTERNATIVADO. El novillero que recibe el doctorado por un compañero que ya es matador de toros.
ALTO (LO). La parte superior de la cruz, donde deben herir rejoneadores, picadores, banderilleros y matadores.
ALTO (POR). Pase de muleta ejecutado alzándola para que pase por debajo la cabeza del animal.
ALTO DE CUADRILES. Dícese al toro alto de las ancas. Es un término equino que se aplica pocas veces a los toros.
ALTO DE AGUJAS. El toro es alto de agujas cuando es grande la distancia entre la pezuña y la cruz.
ALUNARADO. Dícese del toro berrendo que presenta lunares o manchas redondeadas del mismo color que las manchas que califican al berrendo. Los lunares pueden ser regulares o irregulares, de mayor o menor tamaño, pero siempre han de tener aspecto de lunar.
ALZADA. Estatura, medida desde el rodete del talón de la mano hasta la parte más elevada de la cruz.
ALLANAR. Acción de poner lisa o por igual la superficie del piso de la plaza de toros.
AMAGO. Acción y efecto de amagar, es decir, cuando el torero intenta una suerte de banderillas o de muerte y no consigue ejecutarla.
AMANOLETARSE. Torear imitando el estilo de Manuel Rodríguez "Manolete".
AMANCEBARSE. Encelarse el semental con una de las vacas de su lote y olvidarse de cubrir el resto de las hembras.
AMANCHORRADO. Cuando el pelo berrendo de la res ofrece grandes manchas oscuras y aisladas. Término popular del campo andaluz.
AMARICONAR. Manipular ciertos taurinos la fiesta, al correrse en el ruedo la tora, el borrego, el vaco, etc, en vez de exigir a los ganaderos la cría del toro de lidia con casta y sin afeitar.
AMARRAR. Actuar los toreros sin soltura o flexibilidad en los miembros cuando ejecutan las suertes.
AMARRAR EN EL ENGAÑO. Sujetar al toro, mandarle, impidiéndole que se salga suelto de la suerte.
AMARTILLAR. Machetear.
AMBIDIESTRO. El toro que se comporta y cornea por igual por los dos pitones.
AMELOCOTONADO. De capa o pelo color melocotón.
AMO DEL RUEDO. Para "Camisero", el morlaco que sale flamenco y con toda la barba, y se emplaza en el centro del redondel.
AMORCAR. Acción de la res de dar el golpe con las astas.
AMORCILLADO. Toro herido mortalmente que tarda mucho tiempo en caer, haciendo esfuerzos por mantenerse en pie.
AMORCILLARSE. Acción de la res moribunda que se resiste a caer, buscando apoyo en la barrera o abriéndose de remos.
AMORRILLADO. El toro de cuello grueso y levantado.
AMORUCHADO. Como morucho, de poca casta.
AMOSCARSE. El acto de la res de esconderse en lugares frescos y frondosos al sentir las moscas en la dehesa.
AMOSQUILADO. El ganado vacuno cuando busca refugio en lugares sombrosos y frescos para defenderse de las moscas. AMOSQUILARSE. Buscar el toro refugio del acoso de las moscas en lugares de sombra y frescos.
AMPARADOR. El jinete que ampara a un caballo con garrocha en la suerte del derribo.
AMPARAR. Acción de uno de los jinetes que forman la collera en el acoso de auxiliar al otro, encargado de derribar a la res. Su cometido es impedir la huida del bovino, hacerle cambiar de dirección en su carrera, realizar el quite si cae el derribador, etc,...
AMURCAR. Dar el golpe el toro con las astas.
AMURCO. El golpe que da el toro con las astas. Vocablo poco utilizado.
AMUSGAR. Cuando el toro mueve las orejas hacia delante y hacia atrás, con señales de querer embestir. Sinónimo de amuzgar.
AMUZGAR. Forma antigua de amusgar.
ANARANJADO. El astado de pelo trigueño rubio, parecido al de la cáscara de la naraja.
ANCA. Parte superior y posterior de los toros, correspondiente a sus extremidades.
ANCHO. Se dice del toro cuya distancia entre los dos costados es mayor que la normal.
ANDALUZ (TORO). Lo constituyen las castas de Cabrera, Vázquez Y Vistahermosa.
ANDAMIO. Armazón de tablas y vigas alrededor del terreno que se destina a lidiar y desde donde el público presencia la corrida.
ANDANADA. Localidad cubierta y con diferentes órdenes de grada, destinada al público en las plazas de toros.
ANDANDO. La estocada que el diestro administra cuando el toro adelanta sin fijarse en el torero.
ANDAR. Dar pasos lentamente ante el toro el diestro al banderillear. Con un complemento de interés que designa el toro.
ANDAR A LOS TOROS. Buscar el diestro paso a paso el terreno más conveniente para torear.
ANDAR HACIA FUERA: Cuando el toro no va entregado hacia el banderillero, sino que camina o trota, normalmente este toro medirá o esperará al banderillero, o le cortará el viaje cuando esté cerca e incluso hará hilo con él...
ANILLO. Redondel o ruedo de la plaza.
ANIMAL OBRERO. Usado para el toro, dentro de la mentalidad defensora de los derechos del mismo ante el ataque contra su cría como auténtico toro de lidia, es decir, con casta y agresividad.
ANIMALISTA. El ecologista amante del toro bravo, para el que no desea su lidia y muerte.
ANTEADO. Dícese del toro cuando el color del pelo es colorado claro, con manchas coloradas oscuras.
ANTEOJERA. Pieza de vaqueta que tapa lateralmente cada uno de los ojos de las mulillas, usadas para el arrastre del toro muerto.
ANTEOJO. Cada una de las dos piezas convexas de vaqueta de figura redonda, con un agujero en el centro, que ponen delante de los ojos de los caballos espantadizos.
ANTEPECHO. Pretil o baranda que se coloca en lugar alto para poder asomarse sin peligro de caer. Se usaba en las plazas de toros del siglo XVI.
ANTIGÜEDAD. Calidad de antiguo; en los toreros, la que adquiere un diestro desde que se le anuncia por vez primera (a pie y a caballo). Cuando matadores, la fecha en que se le cede la muerte de un toro como alternativa. En las ganaderías, la fecha más temprana en que figuran anunciadas en un cartel, hasta que se presentan en Madrid y es entonces esta la válida, siempre que se lidie completa la corrida.
ANTIQUERENCIA. Neurosis padecida por la res de lidia en el ruedo, al hallarse en un medio desagradable, lo que le lleva a no estar en ningún sitio y buscar la huida.
ANTITAURINISMO. Movimiento cultural contrario a la fiesta de los toros.
ANTITAURINO. Referente a la oposición a la fiesta de toros.
ANTITAURISTA. Antitaurino.
ANTOJO. Forma antigua de anteojo.
AÑADIDO. Postizo que llevan en la actualidad los toreros en vez de la coleta.
AÑEJADO. Animal viejo para la lidia por exceso de edad.
AÑO GANADERO. Comienza el 1 de julio y concluye el 30 de junio del año siguiente.
AÑOJADA. Conjunto de añojos.
AÑOJO. Becerro de un año cumplido y menos de dos.
APACENTAR. Dar pasto a los ganados, pacer el ganado.
APADRINAR. Acompañar o asistir como padrino a una persona; así, en el ciclo de la fiesta de los toros, el caballero más joven era apadrinado por otro más experto o antiguo.
APAREAR. Juntar las hembras de los animales con los machos para que críen.
APAREJADO. Toro berrendo que tiene repartidas las manchas a uno y otro lado de la columna vertebral, con cierta simetría.
APARTADERO. Lugar donde se apartan los toro para encajonarlos.
APARTADO. Acción de separar las reses de una vacada para varios objetos. Acción de encerrar los toros en los chiqueros algunas horas antes de la corrida.
APARTAR. Operación de separar los toros en la dehesa para su traslado o en los corrales para meter a cada uno en el toril que le corresponde.
APASTAR. Pastar las reses en una finca.
APELADO. Se dice de los toros o cabestros de un mismo color de pelo.
APENCARSE. Pegar a la barrera la penca del rabo para esperar.
APÉNDICE. Parte del cuerpo animal unida o contigua a otra parte.
APERREARSE. Obcecarse el diestro por las condiciones del bicho y prolongar la lidia al no saber que hacer con él. Suele ocurrir cuando sus conocimientos y valor le resultan escasos.
APERREO. Acción y efecto de aperrearse.
APERDIGONADO. Con tendencia a perdigón en la capa del animal.
APIENSAR. Mantener las vacas gordas en los meses que no encuentran comida en el suelo, por medio de otra alimentación. El conjunto de cuidados y preparación de un toro de lidia en la dehesa.
APITONAR. Echar pitones los becerros.
APLAZAMIENTO. Acción y efecto de aplazar un festejo taurino.
APLAZAR. Diferir la fecha de un espectáculo o festejo taurino.
APLOMADO. Toro agotado que en el último tercio de la lidia se para, desarrollando sentido.
APLOMADOTE. Muy aplomado.
APLOMARSE EL TORO. Adquirir la res el estado de aplomado. Sinónimo de la antigua desalentar y de quedarse. / La mayor o menor firmeza y verticalidad de los remos en la res de lidia. Término de veterinaria usado para el caballo que se extendió al léxico taurino.
APLOMOS. La mayor o menor verticalidad y firmeza de las patas y manos del toro.
APODERADO. Dícese del que tiene poderes de otro para representarle y proceder en su nombre; en el mundo taurino, es el que tiene poderes del torero para representarle en la contratación de los espectáculos taurinos.
APODERAMIENTO. Acción y efecto de apoderar a alguien, en este caso a un torero.
APODERARSE. Hacerse con el toro, mandarle en un momento de la lidia. También hacerse dueño del ruedo un bicho por peligroso o fiero.
APRENDE. Dícese de la res que toma algo en la memoria, desarrollándolo después durante la lidia.
APRETADO DE CARNES. Se llama así al toro gordo y musculado.
APRETADO DE DEFENSAS. Cuando las astas del toro están cerradas o es brocho, corniapretado o cubeto.
APRETAR: Cuando el toro, sin irse de la suerte, pretende huir hacia delante y aprieta quedándose corto, normalmente por tender hacia las tablas. En algunas plazas como la de Las Ventas, al estar peraltado (cuesta arriba) los terrenos de adentro, los toros parecen apretar más de lo normal. En la muleta, al toro que aprieta habrá que sacarle los brazos y no intentar el toreo reunido porque eso iría en detrimento de la ligazón: si aprieta el toro y el torero se ciñe, no habrá espacio material para ligar, sino un roce y choque continuado y de riesgo. El torero habrá de tener en cuenta cómo y hacia dónde aprieta el toro para elegir los terrenos porque este comportamiento del toro no suele apreciarlo el público.
APRETARSE. Ceñirse en las suertes, practicándolas muy cerca del toro y en su mismo terreno.
APRETARSE LOS MACHOS. Expresión que se utiliza para indicar la disposición de ánimo del diestro para esforzarse en la lidia.
APROBAR. Se dice cuando el ganadero aparta a una vaca en una tienta para destinarla a criar. / Se usa también para la res admitida en el examen o reconocimiento veterinario antes de la corrida.
APROVECHANDO (PAR). Habilidad del banderillero para clavar un cuarto par, a colocarse a corta distancia del compañero, y justo cuando suenan los clarines y la res está saliendo de la suerte anterior.
APROVECHAR. Relancear o practicar una suerte sirviéndose de culaquier circunstancia favorable para el menor riesgo y tiempo de ejecución.
APUNTAR. Empezar a manifestarse de buenas maneras el conocimiento del toreo en un novel. Señalar, esbozar algún lance o pase en el conjunto de la actuación.
APUNTE. Acción y efecto de apuntar conocimientos o arte.
APUNTILLADO. Toro rematado con la puntilla.
APUNTILLAR. Acción de rematar o dar la puntilla a la res echada. Administrar la puntilla al toro.
APURADO. Situación del torero moderno cuando se ve con las manos ocupadas por la muleta y el estoque.
APURADO DE PATAS. Toro con pocas facultades por el agotamiento o endeblez.
AQUERENCIADO. Toro que ha tomado una querencia por un terreno en la arena y no acude al engaño.
AQUERENCIARSE: Toro que busca de salida el terreno en el que se encuentra más seguro, que no siempre ha de ser la cercanía de chiqueros. Los terrenos de adentro suelen ser aptos para el refugio de esta clase de toros que demuestran una tendencia a no entregarse peleando. En banderillas el toro puede haberse decantado por un terreno, a veces en tablas (obligará incluso a parearlo al sesgo). Huido sin definir terreno, posibilitando la suerte al sorprenderle con técnicas de recurso como el par de media vuelta, de sobaquillo,... Es importante la elección de los terrenos en los que plantear una faena, terrenos que no siempre puede elegir el torero y que vienen determinados fundamentalmente por las querencias de los toros, por su bravura y pujanza y por el viento. Esta es la estrategia del torero en el combate y de su acierto puede depender en gran medida el resultado de la faena. Si un toro ha apuntado u amagado irse hacia las tablas, lo mejor es intentar sacarlo pronto y sin violencia hacia las afueras para intentar darle celo allí, dejándole la muleta en la cara entre pase y pase. Si la intención del toro no es la de tender hacia las tablas, sino, que desa rajarse, también se intentará sacarlo hacia los medios, pero será importante que el torero jamás le deje ver otra cosa que muleta y, además cambiarle de terrenos varias veces porque, al final termina encontrando tablas en todos los sitios. A veces el toro rajado no sale de su querencia y obliga a los toreros a torearlos muy cerrados, apenas en la primera raya de picar. Se condiciona así la lidia, como la condiciona el viento cuando no deja elegir los medios. Si el toro galopa hacia fuera es síntoma de bravura, el torero puede dejarle escoger su terreno, sobre todo si ha visto que el animal tiene temple, que no importa si la salida del muletazo es hacia los adentros o hacia las afueras. El lugar de los toros bravos son los terrenos de afuera. A la hora de la suerte suprema, la suerte natural y la contraria se matiza dependiendo de las querencias que el toro haya ido marcando en la lidia, y no siempre son los mismos terrenos ni los mismos lugares de tablas, ni siempre la puerta de chiqueros.
ARAGONESA. Lance también llamado de frente por detrás. Se da como la verónica, pero con el capote echado a la espalda, y pasando el toro por detrás.
ARANDELA. El círculo plano y agujereado colocado en un extremo de la puya, y que impide que al clavarla se introduzca en el cuerpo del toro.
ARBERO. Albero. / Haz de arena que se distribuye proporcionalmente en el piso del ruedo de las plazas de toros, con el fin de tapar los hoyos y alisar el lugar donde se lidia.
ARBOLADURA. Cornamenta del toro.
ARENA. Redondel de la plaza de toros en sentido figurado.
ARENERO. El mozo que en la plaza iguala el piso después de la lidia de cada toro.
ARETE. Maraca de oreja. Hendido.
ARMA. Cualquiera de las de acero que emplean los carniceros y matarifes en su oficio.
ARMAS. En plural, defensas naturales de los animales, los cuernos o astas.
ARMADO (BIEN). Cuando la encornadura presenta toda su simetría y regularidad de forma adecuada en su forma, dirección, elevación y distancia.
ARMADO (MAL). Dícese "mal armado" cuando las astas del toro son defectuosas.
ARMADURA. Como arboladura o armamento, jerga de los estamentos sociales que acuden a ver la corrida.
ARMAR. Acción de colocarse el picador en suerte y citar al toro. También cuando el espada lía la muleta y monta el estoque para entrar a matar.
ARMAR LAS OREJAS. Jerga de los tratados de torear a caballo por amuzgar.
ARMARSE. Se decía del picador cuando se coloca citando al toro en suerte con la vara.
ARMAS. Los cuernos del toro.
ARMAZÓN. Como armadura, jerga de la plaza.
ARMIÑADO. Toro con manchas negras y grandes sobre pelo general más o menos claro, a modo de armiño.
ARNESES. Guarniciones de las caballerías.
ÁRNICA AL CALLEJÓN (PEDIR). Los aficonados lo dicen cuando un espada solicita consejo al callejón, porque está aperreado con un regalito que le ha soltado el ganadero.
ARO. El redondel en la jerga de la plaza.
ARPILLERA. Halda que se usa en el ruedo para cubrir las arpas o caballos muertos de los picadores. / Estera utilizada para allanar el ruedo antes de la corrida.
ARPÓN. El remate de las banderillas que consiste en una piedra de hierro afilada provista de otras menores que salen en dirección contraria para que al hundirse prenda e impida su caída.
ARPONCILLO. Arpón usado para clavar la divisa al morrillo del animal con una sola punta de presa.
ARPONERO. Banderillero. / El que hace arpones o banderillas.
ARQUEAMIENTO. Acción de arquear el diestro el brazo para herir con la espada.
ARQUEAR. Cuando el diestro hace una curva con el brazo en el momento de entrar a herir.
ARQUEO. Acción y efecto de arquear el espada el brazo cuando entra en la suerte suprema.
ARRACADA. Corte en la oreja del toro para que quede colgando un pedazo.
ARRANCADA. Partida o salida violenta del astado. Embestida.
ARRANCANDO. Se dice de la suerte de matar yéndose el diestro al toro.
ARRANCAR. Cuando el toro inicia el viaje hacia el objeto que trata de embestir.
ARRANQUE. Acción y efecto de arrancar.
ARRASTRADERO. Sitio por donde se sacaban arrastrando de la plaza los animales muertos.
ARRASTRAR. Sacar del ruedo las mulillas los animales muertos.
ARRASTRE. Retirar las mulillas del ruedo los toros y caballos muertos.
ARRASTRE (PUERTA DE ARRASTRE). Puerta por la que las mulillas retiran los animales muertos del ruedo.
ARREAR. Estimular a las bestias para que echen a andar o aceleren el paso. /Acción del vaquero de buscar las vueltas a los toros para espantarlos y llevarlos hacia donde están los demás.
ARREBAÑAR. Rebañar el toro.
ARREBUJAR. Torear embarulladamente, sobre todo con el capote.
ARREGLAR. Descuartizar y sacar las vísceras a una res sacrificada.
ARREGLO CLANDESTINO. Así llamado el afeitado en el Reglamento taurino de 1962.
ARREGLO DE LOS PITONES. Operación antigua y distinta del afeitado, consistente en sacar punta a los cuernos para igualarlos. .
ARREMETER. Cuando el toro consuma la arremetida alcanzando el bulto perseguido.
ARREMETIDA. Acción de arremeter el toro.
ARRENDADERO. Anillo al cual se atan las caballerías a la pared en los pesebres o en el patio de caballos.
ARRENDADOR. Persona que sabe arrendar un caballo. / Arrendadero.
ARRENDAMIENTO. Acción de arrendar y contrato por el cual se arrienda una plaza de toros. / Igualmente se usa en el sentido de arrendar a un caballo.
ARRENDAR. Atar y asegurar por las riendas y enseñar a un caballo a que obedezca por medio de la rienda.
ARREÓN. Arrancada brusca e inesperada de la fiera que puede sorprender al diestro.
ARREÓN HACIA LOS ADENTROS: Se da a la salida del peto. No es actitud de un bravo, sino acción de manso, cuestión que a veces equivoca al públio. El manso, en su huida y defensa, a veces acomete hacia los adentros intentando quitarse de en medio a un objeto molesto o buscando el refugio de las tablas.
ARREOS. Guarniciones de las caballerías.
ARRICÉS. Cada una de las dos hebillas con que se sujetan a la silla de montar las aciones de los estribos.
ARRIERA. Tipo de cencerro que llevan los bueyes arropador en la conducción.
ARRIMARSE. Actitud valerosa del diestro por la que se aproxima y porfía al toro para consumar las suertes.
ARROBAS (TORO DE). Toro que tiene gran trapío y muchos kilos de peso.
ARROJÓN. Acción de arrojarse a matar con valentía o de tirarse al callejón de cabeza en busca de las aceitunas.
ARROLLAR: Cuando el toro, en lugar de obedecer, acomete con todo el cuerpo arrollando sin obedecer a los toques ni a las indicaciones de los cites. Suele arrollar el toro que huye, nunca el que ataca. En la faena de muleta, en su huida, el toro puede tropezar y pasar por encima a quien se ponga delante si lo que desea es encontrar su querencia y refugio.
ARROLLO. Acción y efecto de arrollar la res brava .
ARROMERADO. Toro cárdeno claro. Vocablo más utilizado para referirse al caballo.
ARROPAR. Rodear o cercar los cabestros a las reses bravas para conducirlas.
ARROSOLADO. El toro salinero o sardo, con los lomos claros y brillantes parecidos al color de la rosa.
ARROYO. Léxico de la dehesa. Es el caudal corto de agua casi continuo.
ARRUCINA. Pase que consiste en citar de perfil con la muleta detrás de la cadera izquierda para quebrar al astado con la cintura.
ARRUGA EN LA MULETA. La muleta va planchada cuando el diestro imprime el movimiento adecuado para que el animal no la roce o derrote; es la conjunción del temple y el mando.
ARRUGARSE. Encogerse el ánimo del torero ante el poder y la fiereza del toro.
ARTE. La facultad que prescribe y preceptos para hacer rectamente las cosas.
ASADOR. En la jerga de la plaza y humorística el estoque.
ASAJARADO. Pelo de las reses que tienden al color de la jara.
ASAÑAR EL TORO. Enfurecerlo.
ASARDADO. Cuando el astado tiene el pelo castaño entrepelado.
ASEGURARSE. Atender en la suerte suprema a la eficacia sobre el arte.
ASENTISTA. En la Tauromaquia de Pepe-Hillo, contratista de caballos.
ASERPENTINADA. Adjetivo derivado de la suerte de la serpentina.
ASERRADO. Fase primera del arreglo fraudulento de las astas.
ASERRAR. Serrar el veneno de las astas. También puede hacerse como operación ajena al afeitado de las reses.
ASESOR. La persona designada para aconsejar al presidente de la corrida en los aspectos técnicos de la lidia. Su función es consultiva.
ASESORAR. Aconsejar el asesor al presidente.
ASFIXIADO. Toro que por exceso de kilos se aploma en la lidia. / O por el calor, cuando en el cajón de conducción padece asfixia.
ASIENTO (HACER). Aquerenciarse el toro.
ASISTENCIAS (LAS). Mozos de los toreros y de la plaza.
ASOMARSE (EL BALCÓN). Cuando el diestro clava el par justo al tiempo del embroque y frente a la cuna del toro.
ASPA. Corte en la oreja de la res brava para formar una equis.
ASPEARSE. Dañarse las extremidades por caminar en exceso. / Despearse.
ÁSPERO. Dícese del toro difícil, que embiste derrotando dando hachazos, lo que dificulta el lucimiento para el diestro.
ASTA. Cuerno.
ASTADO. Que tiene astas. / El toro.
ASTAMENTA. Como cornamenta. Término de la jerga que se emplea en la plaza.
ASTIABIERTO. Corniabierto o abierto de astas.
ASTIACARAMELADO. Cuerno de tono céreo.
ASTIAGUDO. Afilado de puntas. Término de la jerga de la plaza.
ASTIBLANCO. Toro con las astas de color blanco, ennegrecidas en la punta.
ASTICORTO. De cuerno pequeño.
ASTIFINO. Cuernos delgados desde la cepa, terminando en un pitón muy fino y afilado. Normalmente estas cornamentas suelen tener bastante longitud.
ASTIGORDO. Cuernos gruesos en la cepa, adelgazan ligeramente en la pala, y suelen terminar en puntas romas. Estos cuernos suelen ser más cortos.
ASTILARGO. De cuernos largos.
ASTILLADO. Toro con el pitón deshecho en astillas por un golpe.
ASTILLANO. Dícese del toro cuando los cuernos nacen paralelos al suelo y no se desvían en toda su trayectoria.
ASTILLARSE. Hacerse astillas en los cuernos.
ASTINEGRO. Toros cuyos cuernos son negros o de color muy oscuro.
ASTISUCIO. Cuernos de un tono gris.
ASTIVERDE. Astas de color verdoso, que suele deberse al rozamiento de los cuernos con la hierba cuando el animal come.
ASTRO. Se emplea para referirse hiperbólicamente al diestro. / En la poesía taurina se usa para referirse al toro.
ATACADO. De kilos o de carnes, se dice del toro cuando está demasiado cebado.
ATACAR. Llenar a los toros de carne. / En la poesía taurina, acometer con el estoque el diestro al astado.
ATALAJAR. Poner el atalaje a los animales de tiro y engancharlos.
ATALAJE. Atelaje.
ATELAJE. Conjunto de guarniciones de los animales de tiro.
ATEMPERADO. Toro que tiene una acometida regular y una embestida tranquila, obedece a los engaños y no ofrece gran peligro.
ATEMPERAR. Cuando el toro está más suave al embestir, como consecuencia de haber sido convenientemente castigado.
ATENDER EL BULTO. Es cuando el toro mira y acomete al cuerpo del torero.
ATIGRADO. El toro que tiene distribuidas las manchas de su pelaje de forma paralela como en la piel de los tigres.
ATIZONADO. Cuando la capa tiene manchas negras como si estuvieran señaladas con carbón.
ATOREADOR. Andalucismo por toreador.
ATOREAR. Andalucismo por torear.
ATORNILLADO. En Colombia, dícese del diestro que asienta firmemente las zapatillas en el albero, durante cualquier suerte.
ATRACARSE DE TORO. Cuando el matador se embragueta al herir hasta la bola.
ATRAGANTÓN. Reto, prueba en la carrera profesional, no necesaria para el diestro.
ATRANCA (TORO QUE SE). Cuando no pasa en la suerte.
ATRASADO. Cuando el desarrollo de la res es más lento.
ATRAVESADA. Cuando la estocada que clava el diestro no penetra rectamente en el toro, sino que presenta una trayectoria de izquierda a derecha del astado.
ATRAVESADA DEL LADO CONTRARIO. Cuando la estocada presenta una trayectoria de derecha a izquierda.
ATRAVESADO. En relación al toro, sinónimo de terciarse y al hilo de las tablas.
ATRAVESAR. Dar o clavar la estocada o rejón atravesados.
ATRAVESARSE. Es cuando el diestro o el picador se pone fuera de la rectitud del terreno que ocupa el toro, llamándole adentro, según la Tauromaquia de Pepe-Hillo.
ATRONADOR. El matador especialista en atronar las reses.
ATRONAR. En relación al toro, significa matar el astado, hiriéndole de punta en medio de la cerviz. / En relación al caballo, rellenarle de estopa las orejas para que no sienta el ruido y taparle los ojos para que no vea el toro.
ATRONAR A LA RES. Cuando se le da tan fuerte con la puntilla que se le daña el hueso.
ATROPELLAR. Empujar violentamente al bulto.
ATRUCHADO. Cuando sobre la capa aparecen manchas rojas que recuerdan a las de la trucha.
ATRUENO. Acción de atonar.
AURICULAR. Como oreja del toro, oído en retransmisión de TV, auricular para el trofeo concedido a un matador.
AUTORIDAD. Es el presidente y sus delegados. Personas que representan a la Administración Pública y hacen cumplir el Reglamento Taurino en los espectáculos.
AVACADO. Toro con tipo de vaca. / Toro afeminado.
AVELLANA. Tipo de puntilla.
AVERDUGADO. Cuando tiende a verdugo la capa de la res.
AVINAGRADO. El color del pelo del toro colorado oscuro y brillante.
AVÍOS. Trastos del torero: la muleta y el estoque.
AVISADILLO. Diminutivo irónico de avisado, po el peligro que supone para los diestros.
AVISADO. Estado del toro en que, bien por disposición natural o por la experiencia de la lidia, se entera de cuanto se mueve en la plaza y a todo atiende, dificultando y haciéndose peligrosa su lidia.
AVISAR. Cuando durante la lidia da indicios de peligro de cogida al derrotar o atrancarse en la suerte.
AVISO. En la lidia es la forma (normalmente mediante cornetas) como la presidencia previene al torero de que está tomando mucho tiempo para la faena. El primero se da los 10 minutos después de tomar la muleta, el segundo a los trece minutos, y si transcurridos dos minutos más no ha muerto el burel, se regresará vivo a los corrales, donde será apuntillado. En caso de que no pueda pasar a los corrales, será rematado en el ruedo por los puntilleros. / El anuncio hecho por la empresa sobre cambios en el cartel, lo que da derecho a devolver la localidad hasta cierto momento. / En el campo, lo que daba el pastor para avisar a la gente y prevenirla de la conducción del ganado bravo y el encierro hasta la plaza.
AVISPADO. Avisado.
AVIVADOR. Banderilla.
AXIBLANCO. Toro con mancha blanca en una o ambas axilas.
AYUDA. Estímulo que el jinete comunica al caballo tocándole con el pie o el estribo y con la baqueta. / La persona a las órdenes del mozo de espadas para hacer recados o trasladar los trastos.
AYUDA (LA). El estoque simulado usado por los matadores a partir de la época de Manolete.
AYUDADO. Pase en el cual el torero emplea ambas manos para sujetar la muleta o se ayuda del estoque. Puede ejecutarse por alto, por bajo o a media altura, lo que impone que el cite se haga siempre de perfil y los dos brazos toreen conjuntamente.
AYUDADOR. En el campo, persona que ayuda en una operación o tarea propia de la crianza y mantenimiento del ganado bravo.
AYUDANTE. Ayudador.
AYUDAR EL TORO. Expresión taurina para decir que el astado con sus cualidades y su comportamiento coopera en la ejecución de la suerte; también por el terreno en el que está situado.
AZABACHE. El toro negro que tiene el pelo brillante, con reflejo azulado.
AZADA. Instrumento que emplea el arenero para limpiar desperdicios, excrementos, sangre, etc, de la arena del ruedo.
AZAGAYA. Dardo pequeño arrojadizo, que se empleaba hace siglos para excitar al toro. Precedente de las banderillas.
AZARARSE. Se aplica al torero que ante los toros hace, sin querer, manifestaciones de precipitado o preocupado y que demuestra poca tranquilidad de ánimo, ya sea por valor desesperado o por miedo.
AZULEJO. En la jerga taurina, caballo del picador.

fuente: elrejoneo.com

martes, 22 de diciembre de 2009

Victorino no lidiará en Las Ventas el próximo año de 2010



POR PROBLEMAS SANITARIOS HACE CINCO AÑOS

Una de las vacadas fijas en el calendario de la temporada de Las Ventas como es la de Victorino Martín no lidiará en la Monumental madrileña Ventas durante la temporada 2010, según han informado los propios ganaderos de acuerdo con la empresa a través de una nota de prensa.
Tras un meditado análisis de la camada disponible para el próximo año, consultada in situ con los veedores de Taurodelta, se ha llegado a la conclusión de no acudir a Madrid, toda vez que no existen las garantías necesarias para reunir un conjunto de toros de la máxima confianza del ganadero y plenamente acordes con las exigencias de la afición madrileña", se explica en la página del ganadero de Galapagar.
Los motivos de esta situación residen en que "la camada de este año fue seriamente afectada por problemas sanitarios producidos hace cinco años, que obligaron a una fuerte reducción de los animales disponibles con los guarismos 5 y 6, precisamente los correspondientes a la camada que se lidiará este año. Victorino Martín, que dispone de 16 corridas para el próximo año, considera que el respeto a la que ha sido y es su plaza emblemática aconseja aguardar hasta disponer de un encierro de las máximas garantías para esta plaza
FUENTE: BURLADERO.COM

El holandés Eric Van der Vleuten consigue el GP del Olympia


Este pasado domingo 20 de diciembre se celebró la final del Gran Premio de la Copa del Mundo FEI del CSI-W, dentro del Olympia Horses Show celebrado en Londres. La sexta sede clasificatoria para la Copa del Mundo Rolex, tuvo una participación de treinta y cinco binomios, aunque tan sólo once consiguieron pasar al desempate.

El jinete Eric Van der Vleuten se hizo con el codiciado trofeo a lomos de VDL Groep Tomboy. El holandés consiguió el primer puesto en el Gran Premio disputado a 1’60 m, sin realizar ningún punto de penalización y con un tiempo de 35 segundos y ocho centésimas.

El segundo puesto fue para el irlandés Ciar O’Connor montando a Rancorrado con un tiempo de 35 segundos y 66 centésimas. La francesa Penélope Leprevost con Mylord Carthago*HN fue tercera, tras parar el crono en 35 segundos y 97 centésimas.

Antes de esta prueba, el suizo Pius Schwizer se proclamó vencedor a lomos de Joy's Mouche de la disputada 1,40 m. de velocidad y manejabilidad. Schwizer consiguió imponerse sobre los cerca de veinte jinetes inscritos en la prueba. La segunda posición fue para Cian O’Connor con Irish Independent Echo Beach, y Ellen Whitaker fue tercera con Kanselier.
FUENTE: OCIOCABALLO.COM

domingo, 20 de diciembre de 2009

EL CARÁCTER DEL CABALLO


El caballo tiene en general un carácter muy manso, se le puede abordar fácilmente y con seguridad. Sin embargo, a veces algún caballo, más concretamente los potros, se asustan o desconfían del hombre y se ponen a la defensiva. En el caso de un caballo adulto, esta actitud proviene casi siempre de la torpeza del hombre, yo diría de su incompetencia. Unas relaciones normales con el ser humano le devolverán tal y como es en general: "simpático y atractivo".

Los caballos enteros son propensos a morder y a dar manotazos; las yeguas, en cambio, les gusta más utilizar sus posteriores, de ahí el dicho: "Desconfía del caballo por delante y de la yegua por detrás".

El caballo cuando se enfada avisa al hombre con su actitud: agacha las orejas, sus ojos adoptan una expresión amenazadora y malévola, sus quijadas se arrugan, sus labios se estiran y alarga el cuello.

No podemos equivocarnos acerca de sus intenciones: en ese momento su fisonomía es netamente amenazadora. Si piafa, azota con la cola, gira una oreja y aproxima los cuartos traseros hacia el hombre es que está preparando una coz.
Es prácticamente imposible evitar una coz. Si alguien piensa lo contrario se equivoca totalmente, puede darse el caso de que el caballo nos quiera prevenir y asustar para que le dejemos en paz, y para ello utiliza las muecas amenazadoras, las mismas que utilizaría si otro individuo de su misma especie le molestase. Cuando el caballo realmente quiere cocear es prodigiosamente preciso y rápido en sus intervenciones bélicas (donde pone el ojo pone el casco). Pero contrariamente a lo que pueda pensarse, existen pocos que sean de verdad malos. Un hombre de caballos verá rápidamente la diferencia entre un caballo peligroso y otro que tan sólo lo aparenta.
MANERA DE ABORDAR UN CABALLO DESCONOCIDO.-
Existe una mínima prudencia que debemos respetar al acercarnos a un caballo que no conozcamos.

El caballo reacciona a la suavidad, la firmeza y el respeto, pero no al temor. Todos los caballos están predispuestos a hacer bien las cosas, basta con hacerles comprender lo que queremos de ellos. Para ello, no hay nada más que la paciencia. Comprenderá únicamente por memorización de gestos repetidos, y esto puede llevarnos algún tiempo.

¡Cuántos caballos estropeados por la precipitación, por personas que, sin embargo dicen amarlos! Los años de contacto con el caballo, hacen a menudo que se desconfíe de quién debería ser nuestro amigo, ello es debido a que son pocas las personas que "sienten" verdaderamente a este animal. Tiene todavía que pasar mucho tiempo, antes de que nos demos cuenta que el caballo es ante todo un individuo, que no hay dos iguales, que su instinto difiere totalmente del nuestro, que puede darnos muchas satisfacciones sin estar, por ello, locamente enamorado del hombre, aunque sea la persona que le cuida. No le pidamos lo que desde el punto de vista sentimental, no puede darnos. El caballo debe respetarnos y nosotros respetarle a él, pero no intentemos que nos quiera; es un animal que siempre preferirá estar entre sus congéneres en un prado, que soportando nuestro peso sobre sus riñones.
"Querámosle tal cual es, y no como nos gustaría que fuese".

RECOMENDACIONES PARA ABORDAR UN CABALLO.-
Cosas que debemos hacer:

Advertirle con la voz, el caballo es muy sensible a los tonos de voz y se acomodará más fácilmente a una voz grave y suave, antes que a otra más alta y chillona. Registra rápidamente las diferencias de tono.

Ejemplo:
PASA CABALLO, tono normal y tranquilo.
¡HOLA AMIGO!, tono alegre, de felicidad, realzado.
¡¡BASTA YA DE HACER EL TONTO!!, tono seco, enfadado.

1º tono: sabrá que estamos presentes y cerca de él, se volverá para ver nuestros movimientos y comprender nuestras intenciones.
2º tono: si fisonomía vibrará, vendrá hacia nosotros juguetón o mimoso, según su temperamento.
3º tono: comprenderá perfectamente que estamos enfadados y dejará de hacer durante algún tiempo lo que estaba haciendo, en ese momento debemos acariciarle y adoptar uno de los primeros tonos.

Si desde potro le acostumbramos a estos modales, evitaremos los gritos y brutalidades que tan a menudo encontramos en el trato con los caballos, que le vuelven loco de terror e incomprensión. Esto irritará aún más al hombre y desencadenará una escalada de violencia totalmente absurda, en la que el ser inteligente (es decir el hombre), saldrá rebajado y será el responsable de todas las consecuencias.

Castigar a un caballo, tiempo después de haber hecho una tontería, no sirve de nada, si no es para aplacar nuestra propia cólera. Es mucho más inteligente recrear el simulacro , dentro de lo posible y enfadarse con el caballo justo en el instante en que empieza a hacer de nuevo la tontería. Cuando hablamos de enfadarnos con el caballo, nos referimos a nuestros ademanes externos, es decir debemos interpretar una pequeña representación teatral, de forma que el caballo piense que estamos realmente enfadados con él, pero en ningún caso debemos dejar que la cólera se apodere de nosotros; si alguna vez surge esta situación, lo mejor es que devolvamos el caballo a su box y nos marchemos a tomar algo, para recomenzar nuestro trabajo cuando nuestra cabeza piense con más claridad.

Es recomendable abordar a un caballo desconocido por su lado izquierdo, pero debemos acostumbrar al nuestro a hacerlo por ambos lados. Lo mismo debemos hacer para montar.

Cosas que no debemos hacer:
-Tocarle sin avisarle de nuestra presencia.
-Acercarnos a él extendiendo los brazos.
-Acostumbrarle a golosinas (que a menudo le damos para "comprar" su amistad).
-Ir directamente a su cabeza, la espalda del caballo es un punto de equilibrio para la aproximación. Por detrás de este punto, el caballo huye hacia delante. Por delante de él puede recular. Jugando entre estas dos posiciones podemos ir ganando terreno a un caballo difícil de coger en el prado, una vez cerca de él, deslizar vuestro hombro por debajo de su cuello, no adelantar las manos hacia él, entonces ir subiendo lentamente vuestro brazo a lo largo del cuello, hablándole con calma. Este punto de equilibrio también nos es muy útil para el trabajo a la cuerda.
-Dejarle que nos mordisquee.
-Atar un caballo que no conocemos.

Respetando todo lo dicho, entraremos en el decorado del caballo sin sorprenderle, él sabrá como agradecérnoslo.
No olvidemos que su instinto no está embotado como el del hombre, y presentirá vuestra intenciones, aunque estén camufladas, en la mayoría de las ocasiones.

fuente: ociocaballo.com