viernes, 29 de enero de 2010

EL EXAMEN DE COMPRA



El examen de compra consiste en una serie de pruebas que realiza
un veterinario en el momento de la compra o de la venta de
un caballo. Esta visita no es obligatoria, pero es de gran ayuda: permite
establecer un balance sanitario y físico de un caballo y evitar desengaños,
poniendo de manifi esto las anomalías que podrían contraindicar
o comprometer el uso al que estaría destinado el caballo
en venta. El veterinario podrá, de esa manera, asegurarse de que el
caballo se encuentre en buena salud y de que sea apto para el uso al
que el comprador desea destinarlo.
Desarrollo de un examen de compra
No existe un modelo de examen de compra “formalizado” por los veterinarios.
Cada caballo es un caso particular, y el veterinario dirigirá las
pruebas que deben ser realizadas según el caballo y sobre todo, según
el uso deseado. Esta consulta puede limitarse a un sencillo examen
clínico, pero también pueden llevarse a cabo exámenes complementarios
si se considera necesario, o si lo desea.
De manera sistemática, el veterinario comprobará determinados
puntos y valorará al animal en su conjunto.
1 Verificación de la identidad del caballo:
Reseña gráfica, número de chip
2 Verificación de las vacunas.
3 Examen clínico general:
Morfología y aspecto general, auscultación cardíaca
y respiratoria, aparato digestivo, reproductor, examen ocular.
4 Examen del sistema locomotor:
En el caso de los caballos destinados a una carrera deportiva,
examen del sistema locomotor es una etapa capital del examen
de compra. Consiste en evaluar la ausencia de cojera y de factores
que pudieran amenazar a más largo o corto plazo el sistema
locomotor del caballo (desviaciones, problemas en las articulaciones,
secuelas de tendinitis). Incluye:
• un examen del estado de las articulaciones, de los tendones y
de los ligamentos mediante palpaciones y manipulaciones,
• pruebas realizadas sobre las estructuras óseas, articulares y de
los tendones (por ejemplo, test de la tabla),
• un examen del caballo trabajando que permite detectar cojeras
al paso, al trote o al galope.
Después de este examen clínico, el veterinario, de acuerdo con el
propietario, puede considerar la realización de varios exámenes
complementarios. Para un caballo de paseo, el examen clínico puede
ser sufi ciente. Por el contrario, cuando existen dudas sobre la
capacidad locomotora del caballo, o en los caballos destinados a un
uso deportivo, puede ser necesario realizar radiografías en determinadas
articulaciones.
Cuando se limita el número de exámenes solicitados, es importante razonar
en términos de riesgo con respecto a las patologías dominantes en el
uso previsto. El veterinario debe establecer, tras realizar su valoración,
un informe detallado en el que indica la descripción de todas
sus observaciones. Se pronunciará sobre la adecuación entre el caballo
elegido y el uso al que se le destina.
La valoración veterinaria realizada en el momento de la compraventa
debe ser por tanto considerada como un trámite importante
que permite:
• establecer un balance sobre el estado sanitario y físico del caballo
en el día de la compraventa,
• evaluar los riesgos relacionados con posibles anomalías observadas,
en relación con el uso al que se desea destinar al
caballo, y por tanto conocer aquellos que tomamos de forma
inevitable al comprar un ser vivo.

Fuente: saludequina.com

No hay comentarios:

Publicar un comentario