sábado, 30 de enero de 2010

LA CORRECTA COLOCACIÓN DE LAS PIERNAS


la práctica de cualquier disciplina ecuestre se obtienen gracias a la buena comunicación entre el jinete y el caballo. Pero para conseguir esta entente perfecta será necesario mantener una correcta posición de las piernas. Sin lugar a duda, uno de los objetivos que encierra más dificultades pero que, a la vez, puede dar los mayores logros.


Hay varios motivos que invitan al jinete a preocuparse por montar a caballo con una óptima colocación de sus piernas, teniendo en cuenta que ello puede repercutir en la buena práctica de este deporte tanto para él como para, obviamente, su caballo.


SUJECIÓN Y ESTABILIDAD
Por un lado, logrando una buena sujeción, el jinete garantizará su seguridad, minimizando la aparición de un posible riesgo físico producido por un factor externo en una situación de peligro.
Por el otro, el caballo, a su vez, trabajando bajo estas condiciones de estabilidad será el receptor de una comunicación segura, ya que cualquier orden dada al équido como fruto de un gesto accidental puede generarle vicios difícilmente reparables.

COMUNICACIÓN
Y es que, lo dicho, sólo un buen entendimiento jinete - caballo es lo que permite que pueda llevarse a cabo la práctica de cualquier actividad ecuestre. Pero, ¿qué es la comunicación? Pues bien, la comunicación no es más que la interacción física mediante ayudas entre el jinete y el caballo (emisor – receptor). En este caso, las ayudas serán las piernas, que emitirán un mensaje para que el receptor (caballo) lo perciba de modo ordenado y correcto y, por lo tanto, pueda realizar el movimiento satisfactoriamente.
En caso contrario, como hemos apuntado más arriba, órdenes no efectivas pueden ser las causantes de malas costumbres y vicios. Así, con el buen uso de los movimientos de las piernas, el jinete conseguirá graduar las órdenes dotándolas de un buen nivel de sensibilidad y precisión.

EVITAR LESIONES Y FATIGA INNECESARIA
Además, una distribución incorrecta del peso por parte del jinete podría ocasionar problemas lumbares en el équido, así como problemas en sus extremidades por sobreesfuerzo muscular en ciertas zonas.
Por lo que concierne al jinete, la mala colocación de la piernas también le puede generar dolores articulares y musculares. Por último, y para realizar un buen ejercicio, es muy importante que el jinete monte dejando el cuerpo en un nivel de relajación adecuado.
Dicho estado de relajación combatirá la fatiga innecesaria que se produciría si el jinete adopta una postura rígida, tensa y agarrotada. Una postura que, además, va en detrimento de la comunicación.

EQUILIBRIO, ESTRIBOS, PIERNAS Y TALONES
A continuación, vamos a enumerar los 4 puntos básicos que definen la colocación de las piernas para que ésta sea la correcta en todo momento:
1) Equilibrio: Cada nuevo movimiento del caballo genera necesidades de equilibrio distintas en el jinete. Montando se percibe una balanceo lateral (es el movimiento del caballo) el cual hay que sincronizar con el peso y las extremidades del cuerpo. El objetivo principal del jinete es coordinar el centro de gravedad del caballo con el suyo, dependiendo del movimiento que esté efectuando. Se dice que el jinete monta bien cuando encuentra el equilibrio con su montura (ver imagen 1).

2) Altura del estribo: La altura del estribo viene determinada por el tipo de actividad ecuestre que vaya a realizarse.
• La longitud corta del estribo: provoca que las rodillas estén muy adelantadas, los muslos tendiendo a lo horizontal y el ángulo interior de la rodilla muy cerrado. Esto separa las rodillas del centro de gravedad del jinete requiriendo mayor esfuerzo por parte de éste al separarse de la silla, sobre todo en el trote.
Las consecuencias de esta postura son: menor sujeción y, por lo tanto, mayor dificultad para controlar el equilibrio, menor superficie de contacto con el caballo y, en consecuencia, menor capacidad de comunicación jinete-caballo.
Sin embargo aporta una mayor optimización del gasto energético, tanto del caballo como del jinete, en el galope deportivo y también una mayor capacidad y comodidad en el salto, al tener más recorrido entre el cuerpo y silla.
No es recomendable para paseos a caballo, en zonas montañosas o con dificultades. Sí es una posición ideal para velocidad (turf) y salto en el mundo profesional.
• La longitud larga del estribo: presenta una colocación de las piernas menos forzada, ya que las rodillas se encuentran en línea recta entre los codos y los hombros, los muslos tendiendo a lo vertical y el ángulo interior de la rodilla muy abierto. Esto acerca la rodilla al centro de gravedad corporal del jinete, con lo cual, requiere de éste menos esfuerzo al levantarse de la silla, movimiento necesario en el trote. Esto provoca una posición más relajada y natural, una buena sujeción con la montura y por lo tanto, buena comunicación con el caballo.
Es una posición apropiada para efectuar paseos a caballo, para doma y para iniciarse en este mundo.

3) Posición de la pierna: Por lo que concierne al jinete, las articulaciones de las caderas, rodillas y tobillos deben estar relajadas. La rigidez disminuiría el efecto de la ayuda. Las piernas se encontrarán en ligero contacto con los costados del caballo y la punta del pie estará más elevada que el talón sin forzar el tobillo.
4) Apoyo en los estribos: La correcta y estandarizada colocación del pie en el estribo utilizado en principiantes y practicantes de nivel medio en prácticas ecuestres es la de apoyar la parte más gruesa del pie (anterior a los dedos del pie) en el estribo. Esto permite una perfecta articulación del tobillo (dependiendo, claro está, de la flexibilidad de cada uno) y una posición óptima para empezar el ejercicio.

fuente: revistacaballo.com

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