domingo, 7 de febrero de 2010

QUIROPRAXIA EQUINA




La quiropraxia trata el origen o causa de la enfermedad, no los síntomas ni problemas de espalda. Restaura la movilidad articular permitiendo al caballo maximizar su potencial de rendimiento.

Se trata de una terapia manual que puede usarse en problemas de salud o rendimiento.

Se centra en la disfunción biomecánica de la columna vertebral y sus efectos en el sistema nervioso. No reemplaza a la medicina veterinaria convencional, pero aporta armas adicionales de diagnóstico y alternativas de tratamiento a los problemas espinales y desórdenes musculoesqueléticos. La quiropraxia puede eliminar el origen de los síndromes de dolor crónico.

La columna vertebral equina

Es una estructura muy compleja que consiste en huesos, ligamentos, músculos y nervios. Sus funciones: es el armazón de soporte, sujeción para muchos músculos, protege la médula espinal, protege los órganos internos.

Los músculos que se insertan a las vértebras les permiten moverse, incluso entre dos vértebras existe posibilidad de movimiento, la espalda y el cuello como un todo son muy flexibles. Sin esta flexibilidad un caballo no puede moverse con fluidez, saltar obstáculos ni rendir adecuadamente.
La médula espinal recorre el canal vertebral en el centro de las vértebras. Los troncos nerviosos abandonan la médula espinal a través de pequeños espacios formados entre dos vértebras adyacentes. Los nervios transfieren información entre el cerebro, la médula espinal, los órganos, músculos y otras partes del cuerpo. Así como el sistema nervioso central monitoriza y controla todos los órganos y funciones tisulares, la transmisión de la información en ambos sentidos debe fluir libremente para permitir que todas las estructuras funcionen correctamente. De nada sirve que el cerebro esté íntegro y funcionando bien, ya que sino existe comunicación con las extremidades el animal no será capaz de caminar.

Examinamos la columna vertebral entera y las extremidades para identificar restricciones en el movimiento de cada unidad articular, si se encuentran dichas restricciones se tratan quiroprácticamente.

La quiropraxia veterinaria trata complejos de subluxación vertebral en los animales

El veterinario quiropracta examina, diagnostica complejos de subluxación vertebral (VSC) y los resuelve.

Los VSC se definen como una movilidad limitada entre vértebras adyacentes, puede ir acompañada o no de una desalineación funcional.

Si existe un VSC el caballo pierde la normal flexibilidad de la columna, afectando al entrenamiento y resultando en dolor y tensión muscular. La movilidad reducida entre dos vértebras puede afectar a los nervios que salen de la médula espinal entre ellas. La alteración negativa en la función nerviosa conduce a interferencias en el flujo de información y este flujo es necesario para el correcto funcionamiento tanto de los órganos internos como de los músculos. Cada movimiento desde una ligera contracción de la cola hasta un piaffe en doma clásica es posible gracias a la sincronización de muchos músculos. Si la función de las fibras nerviosas que inervan esos músculos está alterada, la coordinación se deteriora.

Pequeñas alteraciones son ocasionadas normalmente por ligeras interferencias, como siempre, pueden abstraer al caballo de sacar lo mejor de sí cuando se le exige un poco. Los pasos en falso resultan en una pérdida de coordinación que puede lesionar otras articulaciones y tendones o ligamentos de las extremidades. Pensemos por ejemplo en las consecuencias si un caballo constantemente se alcanza o tropieza.

Un animal con VSC cambiará su postura para compensar la movilidad restringida de su columna y evitar el dolor. Esto desencadena un aumento de la tensión mecánica en otras partes de la columna y en las articulaciones de las extremidades, causando restricciones secundarias y deteriorando la condición corporal.

Las diferentes disciplinas ecuestres pueden causar patrones de subluxación específicos
• Doma clásica. Si el caballo tiene subluxaciones en la columna lumbar va a tener dificultad para incurvarse correctamente y para ejecutar desplazamientos laterales. Más allá se producirá un pobre “engagement” de las extremidades traseras y una falta de flexibilidad.
• Salto. Los caballos de salto con subluxaciones en las vértebras caudales torácicas y lumbares tienen dificultad para incurvar la espalda al saltar.
• Paseo. Si tienen subluxaciones de la articulación sacroiliaca tienen un paso asimétrico y dificultad en las transiciones. También tienen tendencia a inclinarse hacia el bocado y salir corriendo. Sus espaldas estarán tensas y evidencian atrofia muscular por un trabajo desigual.
• Resistencia. Estos caballos con subluxaciones en la columna torácica y cervical a menudo muestran dolor en el dorso y un ritmo desequilibrado en el paso. Otros efectos son una disminución notable en el rendimiento así como dolor de cuello.
• Driving horses. Si tienen subluxaciones en vértebras torácicas y lumbares descienden un hombro, avanzan en dos pistas y tienden a estirar o muestran anormalidades en el paso.
• Western. Si tienen restricciones en lumbares y articulaciones sacroiliacas tienen dificultad para flexionar lateralmente y muestran problemas de un lado en curvas y giros, así como cojera indefinida en miembros anteriores.
Causas comunes de complejos de subluxación vertebral
• Trauma. Caídas, resbalones, en los viajes, cuando se tumban en el box etc.
• Narcóticos. El proceso de anestesia general puede causar problemas de espalda.
• Transporte. Si es un largo viaje, accidentes, una pobre absorción del impacto en el suelo del trailer, etc
• Dificultades en el parto. Si el potro es extraído con fórceps puede ocasionarse problemas en ambos, madre y potro.
• Poco espacio para moverse. Si el animal está en un espacio muy limitado constantemente no tiene la posibilidad de aliviar la tensión sobre sus extremidades caminando o girando.
• Entrenamiento. Cualquier ejercicio supone una tensión en la columna de una forma diferente y específica según sea el trabajo.
• El jinete. Un jinete poco hábil produce presiones inadecuadas en el dorso del caballo y lesiones.
• Herraje. Un cuidado pobre de los cascos y un herraje incorrecto interfieren en el movimiento del caballo y produce daños en la columna.
• La montura. Problemas con la silla de montar derivan en problemas de dorso y subluxaciones. Es muy importante la silla de montar para proteger la espalda del caballo, sino es adecuada produce puntos de tensión irregular que dañan seriamente el dorso del animal. Es una de las causas más frecuentes de complejos de subluxación vertebral.
• La edad. Tal y como el animal cumple años, se incrementa el efecto de los pequeños y/o grandes traumas acumulados previamente en su vida haciéndose patentes al explorar la columna vertebral.
Síntomas de VSC

Podemos encontrar mucha variedad de signos en los caballos afectados de VSC, el más común es el dolor, si tienen dolor lo expresan bien en la postura, bien en su rechazo al trabajo. El caballo intenta compensar el dolor y evitarlo, cambiando su postura y el modo de moverse pero obviamente esto produce otros problemas serios en poco tiempo y se afectan otras articulaciones distintas a la originalmente dañada. Los siguientes síntomas pueden indicar dolor causado por VSC: rendimiento reducido, postura anormal, echar las orejas atrás mientras es ensillado, insubordinación cuando es montado, el intento de liberarse lanzando su cabeza atrás o hacia arriba o hundiendo su espalda, latigazos con la cola, desobediencia en el salto, dificultades en paso recogido o lateral, cambios de carácter, expresión facial de miedo o dolor, sensibilidad aumentada al palparlo.

Subluxaciones en la columna pueden afectar a la coordinación muscular y movilidad del caballo causando un descenso en el rendimiento. A consecuencia podemos tener los siguientes síntomas: anormalidades en el ritmo de marcha, irregularidades de la marcha que no podemos achacar a una de las extremidades claramente, rigidez cuando deja el box, rigidez al flexionarse o en su postura general, atrofia muscular, dificultad para trabajar los cuartos traseros, zancada acortada en una o más extremidades, disminución del rango de movimiento en la marcha, dificultad en flexionar el cuello cuando se intenta trabajar recogido, cojera, el caballo empuja contra una rienda, el jinete es movido del centro de la montura a causa del caballo, la espalda no incurva al moverse.

Lo más grave de un complejo de subluxación vertebral es el deterioro del flujo de información en los nervios que salen de la médula espinal entre las vértebras. Como dichos nervios inervan la piel, algunas glándulas y vasos sanguíneos, dichas alteraciones neurológicas pueden derivar en los siguientes síntomas: picor inusual en la base de la cola u otras partes del organismo, aumento de la sensibilidad al calor o frío, una disminución o asimetría en la sudoración.

Esta lista de síntomas no es exclusiva, pero, nos demuestra la gran variedad de daños que puede ocasionar un VSC.

Cómo se corrigen los complejos de subluxación vertebral

Cuando el veterinario quiropracta identifica un VSC corrige la desalineación de la columna y restituye la movilidad a las caras articulares. Dicha corrección se realiza con un movimiento rápido, de corta palanca a lo largo del plano de movimiento de la articulación en cuestión. El ajuste es muy específico, pues si se intenta hacer en otro plano de movimiento distinto al correcto vamos a lesionar aún más la articulación. La fuerza utilizada es escasa, el impulso dado correctamente con la velocidad adecuada mueve la articulación dentro del rango de movimiento fisiológico sin sobrepasar los límites anatómicos de integridad.

Sólo se ajusta la articulación afectada e identificada previamente. Incluso aunque los caballos tienen grandes masas musculares sobre la columna, las articulaciones son flexibles y relativamente fáciles de manipular con una mínima fuerza. Si la técnica es correcta, los ligamentos no sufren efectos adversos.

Técnicas como empujar las piernas hacia el cuerpo o estirar de la cola son no específicas en tanto en cuanto afectan a gran número de articulaciones. Estas técnicas pueden dañar los ligamentos y articulaciones y es mejor evitarlas.

El tratamiento completo quiropráctico incluye el examen de extremidades, costillas y articulación temporomandibular.

Una cuestión frecuente es cuántos tratamientos necesita un caballo para curarse. La respuesta es diferente en cada caso y depende directamente del paciente equino y su patología y cronicidad. Muchas veces un solo tratamiento es eficaz y suficiente y en otros casos no es suficiente para eliminar el problema. El objetivo del quiropracta es restaurar la función neurológica en la médula y devolver la movilidad correcta a las vértebras, pero la tarea de mantener dicha posición correctamente realineada es de músculos y ligamentos. Por tanto si el problema es muy crónico, los tejidos blandos que rodean la articulación están “viciados” a una posición incorrecta y por tanto se necesitan varios ajustes hasta que el cuerpo acepta y mantiene la nueva posición. Es algo similar a lo que ocurre con los brackets en ortodoncia, retienen los ajustes hechos por el dentista hasta que el organismo por sí mismo es capaz de evitar que los dientes retornen a su posición original e incorrecta.

No obstante muchos caballos muestran significantes cambios tras 1 a 4 tratamientos. Casos agudos responden rápidamente mientras que los crónicos tardan más en responder.

Cómo reconocer problemas de espalda en el caballo

Un quiropracta cualificado, esto es, que haya superado los exámenes internacionales que así lo acreditan, está entrenado para reconocer y tratar los complejos de subluxación vertebral. Evidentemente, jinetes y propietarios pueden sospechar dichos problemas en su contacto diario con el animal. Inspeccionar la espina dorsal antes de montar un caballo es tan importante como inspeccionar las extremidades.
• Observaciones: cambios de comportamiento recientes ; cojeras extrañas y fluctuantes ; dificultades en el jinete para montar erguido ; cambios en los pasos; el caballo arrastra los pies o las herraduras sufren desgaste asimétrico en un lado.
• Examinar la movilidad: un caballo debe ser capaz de moverse en todas direcciones sin tensión con o sin jinete. Pedirle al caballo que gire el cuello hacia el lado, de forma que toque su flanco con el nostrilo, menor movilidad hacia un lado puede indicar problemas en cervicales ; testear el movimiento lateral de la columna poniendo una mano en las vértebras y con la otra desde la cola atraer el caballo hacia nosotros de forma que notemos la flexión, ambos lados deben ser igual de flexibles ; presionando la espalda del caballo
• Examinar los músculos: buscamos dolor, tensión o asimetría. Un caballo entrenado tiene sus músculos bilateralmente desarrollados por igual, elásticos pero ni tensos ni fláccidos. Sin dolor aunque aumentemos un poco la presión ejercida.
• Examinar la columna: desde la cruz hasta la cola. Poniendo atención a cualquier elevación o protuberancia en los huesos. Comparar ambos tubérculos sacrales (los huesos que se ven protruír en la grupa), deben estar nivelados.
Cómo prevenir los problemas de espalda

Para que la vida útil del caballo no se resienta a nivel físico podemos ayudarle.
• Conformación y estructura: si seleccionamos un caballo para una disciplina particular debemos poner atención a su estructura física. Muchas razas han sido seleccionadas durante años para fijar características que favorezcan a una disciplina ecuestre en particular. Caballos con largos dorsos tienen tendencia a daños en músculos y ligamentos, mientras que caballos con hombros muy rectos tienen tendencia a tener problemas en sus extremidades anteriores.
• Masaje: El masaje promueve la circulación y el transporte de nutrientes a lo largo del músculo. Relaja las fibras musculares permitiendo que rindan mejor en el momento en que se demanda. Ayuda a la recuperación si existe un daño ya que hace que desaparezcan las adherencias entre fibras.
• Entrenamiento: Los caballos tienen tendencia a las subluxaciones y daños en la columna si los ligamentos, tendones y músculos no están convenientemente desarrollados para cubrir las demandas de los tejidos que influencian. Por poner un ejemplo, un caballo que no sale a trabajar con asiduidad no tendrá una forma física adecuada y en consecuencia, cada vez que trabaje tendrá agujetas ;si además trabajamos distinto el tercio anterior que el posterior obtendremos un caballo inbalanceado, mal musculado y con una alta probabilidad de lesiones.
• Equipamiento y silla de montar: vigilar que el armazón interno de la silla esté correcto, que no haya un desgaste excesivo en zonas de la parte ventral de la silla pues eso produce puntos de presión inadecuados que dañan el dorso del animal. Asimismo al quitar la montura tras el trabajo, el dorso debe estar mojado de sudor de forma homogénea por todo el contacto con la montura.
• Herraje: Es imposible que un animal con un mal herraje se salve de lesiones en la columna vertebral. Ejemplo, llevamos toda la vida escuchando como los médicos hablan de la importancia del calzado y los efectos del tacón etc en la espalda de un humano. Las herraduras son el calzado del caballo. Un talón demasiado alto o bajo, cascos demasiado largos etc afectan negativamente ya que fuerzan la postura de las extremidades y eso se traduce en la espalda.
• Accesorios: Muchos caballos son forzados en el trabajo con riendas especiales, martingalas, riendas auxiliares, usadas correctamente pueden ayudar al entrenamiento, como siempre, en las manos equivocadas surten el efecto contrario. Si existe una restricción en la columna estas ayudas pueden agravar el problema existente. Sacudidas continuas y tirones en las riendas o cadenillas, sobre todo en animales jóvenes pueden llevar a tensiones excesivas en la nuca y cuello.
• Ambientales: Muchos caballos de deporte están en boxes muy limitados en los que apenas pueden moverse y ni siquiera girarse. No es suficiente para contrarrestar eso que saquemos al caballo a trabajar una o incluso dos horas diarias, lo obligamos a estar prácticamente inmóvil veintidós horas diarias, no hablemos pues de los animales que están estabulados cinco días completos por semana y el fin de semana salen un par de horas...
TRATAMIENTO QUIROPRÁCTICO

Realizado correctamente es una manera efectiva de mantener la salud del caballo. Puede usarse tanto para problemas agudos como crónicos. En enfermedades articulares crónicas tales como esparaván, síndrome del navicular o problemas de tendones apoya la recuperación y previene problemas compensatorios secundarios. En animales geriátricos prolongamos la calidad de vida; en potros previene enfermedades y lesiones.

fuente: ociocaballo.com

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