jueves, 2 de septiembre de 2010

LA CONDUCCION DEL VAN SIN BRUSQUEDAD.


Si cuando conducimos un vehículo normal sin llevar enganchado un remolque debemos de mantener una conducción suave y tranquila, el hecho de que llevemos un remolque detrás y además con seres vivos como los caballos multiplica su importancia.

el caballo debe de tener una experiencia agradable cuando es transportado, de ello dependerá que evitemos traumas relacionados con los viajes. Viajar con nuestros caballos es una experiencia muy agradable y nos da una sensación de libertad incomparable, pero no hay nada peor que un caballo con pánico al transporte por un trauma vivido, tanto a la hora de embarcarlo como durante el viaje, ya que los movimientos nerviosos del caballo dentro del remolque y las patadas pueden hacer que nuestro viaje sea un suplicio y no olvidemos el riesgo que comporta estar pendiente de la conducción y del caballo al mismo tiempo.

Hay muchos caballos que no presentan un rendimiento óptimo en los concursos y sus propietarios y preparadores buscan un millón de razones y soluciones para aumentar ese rendimiento deseado, pues bien, habría que tener presente un tema muy importante; el caballo estresado y nervioso no presenta un tono muscular apropiado para obtener un buen rendimiento el deporte, desde este artículo me gustaría que los propietarios y preparadores contemplen que el tema del transporte puede ser un motivo para el bajo rendimiento de sus caballos. Los giros que nos vemos obligados a realizar en el trazado de nuestra ruta siempre deben de ser lo más abiertos posibles, a veces los conductores olvidan que además del vehículo, el remolque tiene también que trazar ese giro, y cuanto más abierto sea menos posibilidades habrán de que el caballo pierda el equilibrio.

Cada vez encontramos más rotondas en las vías públicas, además de que debemos de tomarlas con la mínima velocidad posible yo aconsejo que se tomen siempre por la vía exterior a fin de que el conjunto de vehículo y remolque se mantenga lo más recto posible. Hemos de tener especial precaución en la forma de embragar y desembragar en los cambios de marchas, cualquier trompicón del motor va a trasladarse al remolque, y, naturalmente, al caballo, cuando estamos en una vía que nos obliga a realizar numerosos cambios de marchas si no lo hacemos con la màxima suavidad posible el caballo va a ponerse nervioso con esos movimientos bruscos y le va a obligar a buscar el equilibrio continuamente.

De la misma forma debemos de tratar las frenadas, si frenamos bruscamente el remolque va a sufrir una desaceleración muy brusca debido al freno de inercia, al acercarse el remolque al vehículo y va a hacer que el caballo pierda su equilibrio hacia delante y luego, contrariamente, hacia atrás cuando el freno deja de actuar, hay que tener en cuenta que el caballo no sabe lo que ocurre, sólo tiene sensaciones, y, desde luego, si son de ese calibre no van a ser agradables.
En la circulación por autopista o autovía, si el tráfico lo permite, yo aconsejo utilizar el control de velocidad ( si tenemos), cada vez más coches lo llevan. Ese sistema evita las aceleradas bruscas ya que es un sistema mecánico y muy suave y progresivo, y además sirve para no pasar de la velocidad máxima permirtidas, que en autopistas y autovías con el remolque de caballos es de 80 km/hora



FUENTE: racionalwestern.com


.

No hay comentarios:

Publicar un comentario