viernes, 16 de agosto de 2013

EL CUIDADO DE LOS "CHISMES" VAQUEROS.


LA ZALEA:
En primer lugar hemos de sacarle todo el polvo que se acumula en el fondo de la lana, para ello es útil sacudirla con una vara, pero muchísimo más efectivo es soplarla con un compresor de aire. En caso de necesitar limpieza procederemos después del sopado a mezclar a partes iguales agua y polvos de talco, obteniendo una papilla; en ella mojaremos un cepillo fuerte, del estilo del de cepillar caballos y frotaremos fuertemente siempre a la sombra y lejos de fuentes de calor, ya que podría encoger. Una vez tengamos toda la lana bien empapada de esta solución la dejaremos secar por completo a la sombra, en un lugar fresco; una vez seca procederemos a soplarla por segunda vez, eliminando todo el talco seco y si fuese necesario cepillándola con el mismo cepillo, esta vez seco. 

Fuente del texto: 
Imágen: Internet.